Altos cargos israelíes temen que el acuerdo emergente entre Estados Unidos e Irán pueda restringir de forma significativa la libertad de acción de Israel frente a Hezbolá en el Líbano, según un reportaje difundido por Channel 12.
De acuerdo con la cadena, la propuesta en negociación incluiría el fin completo de los combates en el Líbano junto con el cierre de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Esa posibilidad llevó al primer ministro Benjamin Netanyahu a plantear su preocupación durante una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump.
El punto central del informe es que Israel busca conservar margen operativo en el Líbano si Hezbolá intenta atacar, rearmarse o violar un eventual alto el fuego vinculado al acuerdo entre Washington y Teherán.
Netanyahu busca preservar la libertad operativa en el Líbano
Según Channel 12, Netanyahu centró sus gestiones ante Trump en asegurar que Israel mantenga capacidad de respuesta frente a amenazas procedentes del Líbano. Tras la llamada, una declaración atribuida a un alto funcionario sostuvo que Trump aceptó que Israel “preservaría su libertad de acción frente a las amenazas en todos los ámbitos, incluido el Líbano”.
El informe presenta esa garantía como un punto clave para Israel, que considera a Hezbolá una amenaza directa por su presencia militar en el sur del Líbano y por sus vínculos con Irán. La preocupación israelí se concentra en que un acuerdo regional pueda traducirse en restricciones operativas si el grupo mantiene el alto el fuego, incluso mientras conserva capacidades militares.
El acuerdo permitiría defensa israelí ante ataques o rearme
Un alto funcionario estadounidense citado por la cadena afirmó que, dentro de la propuesta, Israel podría defenderse si Hezbolá intenta atacar territorio israelí o rearmarse. Sin embargo, el mismo funcionario señaló que, si Hezbolá respeta el alto el fuego, Israel también tendría que cumplirlo.
Ese matiz explica la inquietud israelí. La fórmula descrita por Channel 12 no eliminaría por completo la capacidad de respuesta de Israel, pero sí podría condicionar sus operaciones preventivas o sus ataques contra objetivos de Hezbolá en territorio libanés. Para el gobierno israelí, la diferencia entre una violación clara del alto el fuego y una acumulación progresiva de capacidades militares puede convertirse en un punto de fricción con Washington.
El reporte también indica que Netanyahu fue informado durante las negociaciones y expresó reservas sobre distintos aspectos del acuerdo. Según el alto funcionario estadounidense citado por la cadena, el primer ministro terminó por aceptar el asunto “con resignación”, aunque mantuvo su énfasis en la libertad de acción israelí.
La posición iraní añade incertidumbre al pacto
Channel 12 agregó que Netanyahu dijo a Trump que cree que Mojtaba Jamenei podría rechazar finalmente el acuerdo. El informe no precisa si esa evaluación se basa en información de inteligencia, en una lectura política de las negociaciones o en la postura pública de Teherán.
La mención refleja la incertidumbre que rodea al proceso. Aunque el acuerdo propuesto buscaría cerrar el frente entre Estados Unidos e Irán y extender sus efectos al Líbano, su aplicación dependería de la aceptación iraní, del comportamiento de Hezbolá y de la interpretación que hagan Israel y Estados Unidos sobre cualquier violación del alto el fuego.
En ese contexto, la principal preocupación israelí no se limita al texto del acuerdo, sino a su implementación. Si el pacto obliga a detener los combates en el Líbano sin mecanismos claros contra el rearme de Hezbolá, Israel podría considerar que su margen de maniobra queda reducido frente a una amenaza que, según su evaluación, seguirá vinculada a Irán.