Residentes de los suburbios del sur de Beirut abandonaron la zona este lunes después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunciara una intensificación de las operaciones militares contra Hezbolá en el Líbano, de acuerdo con fuentes de seguridad libanesas y testigos citados en el lugar.
La salida de civiles se produjo tras varias semanas sin ataques israelíes contra Beirut, salvo una operación dirigida a un comandante de Hezbolá a principios de mayo. La organización mantiene una presencia relevante en los suburbios del sur de la capital libanesa, una zona que ha sido señalada en distintos momentos como un punto central de sus actividades.
Netanyahu afirmó que Israel está en guerra con Hezbolá y anunció que aumentará la presión militar contra la organización en el Líbano, sin precisar si los ataques volverán a ampliarse sobre Beirut o sus alrededores.
En un video difundido por Telegram, Netanyahu sostuvo que Israel no reducirá sus operaciones contra Hezbolá. Según el mensaje, el primer ministro ordenó incrementar los ataques, aunque no detalló el alcance territorial de esa decisión ni si incluirá una reanudación de bombardeos más amplios contra la capital libanesa.
Israel informa ataques contra objetivos de Hezbolá en la Bekaa

Después del mensaje de Netanyahu, el Ejército israelí informó de ataques contra instalaciones de Hezbolá en el valle de la Bekaa, en el este del Líbano. La zona había recibido pocos ataques desde el inicio del alto el fuego en las últimas semanas, según la información disponible.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa indicó que varios ataques alcanzaron la localidad de Mashghara, en la Bekaa. El informe no precisó en el texto fuente el alcance de los daños ni el número de víctimas en esos bombardeos.
El periodo de relativa calma en Beirut comenzó después del alto el fuego anunciado el 16 de abril. Desde entonces, según el texto fuente, no se habían registrado ataques israelíes contra la capital libanesa, excepto una operación dirigida a un comandante de Hezbolá en los suburbios del sur a principios de mayo.
Israel dijo entonces que el ataque mató a Ahmed Ali Balout, comandante de la fuerza Radwan de Hezbolá. Netanyahu declaró tras esa operación que “ningún terrorista tiene inmunidad”, en referencia a la política israelí de atacar a mandos de la organización.
El alto el fuego no detuvo los intercambios entre Israel y Hezbolá

Pese al alto el fuego, Israel y Hezbolá han mantenido intercambios de fuego. De acuerdo con el Ejército israelí, Hezbolá lanzó aeronaves no tripuladas explosivas contra tropas israelíes y localidades del norte de Israel, con al menos 11 soldados muertos.
Durante el mismo periodo, la Organización Mundial de la Salud registró al menos 608 muertos en el Líbano por ataques israelíes, según el texto fuente. La continuidad de los ataques ha mantenido la tensión en la frontera y ha reducido el margen político para sostener la tregua.
Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que Hezbolá ignoró pedidos reiterados para detener sus ataques contra Israel, incluido un ultimátum reciente. Según esa posición, Israel “nunca deberá absorber pasivamente ataques contra sus fuerzas y civiles”.
El mismo funcionario señaló que Hezbolá disparó más de mil aeronaves no tripuladas y más de 700 cohetes desde el inicio del alto el fuego. Esa afirmación refleja el respaldo estadounidense a la tesis israelí de que la organización libanesa mantiene operaciones ofensivas pese a la tregua.
Presión política en Israel para ampliar la ofensiva en Líbano

La intensificación militar coincidió con un aumento de las presiones dentro del gabinete israelí. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, dijo que “por cada dron explosivo, 10 edificios deberían caer en Beirut”, en una declaración que apuntó a una respuesta más dura contra Hezbolá.
El ministro Itamar Ben Gvir también pidió a Netanyahu decir al presidente estadounidense, Donald Trump, que Israel vuelve a la guerra en el Líbano. Estas posiciones reflejan la presión de sectores del gobierno israelí para ampliar la campaña militar contra Hezbolá tras los ataques con drones y cohetes.
La situación deja a Beirut y al valle de la Bekaa como puntos centrales de la escalada. Aunque Netanyahu anunció un aumento de la presión militar, el alcance de las próximas operaciones israelíes dependerá de la evolución de los ataques de Hezbolá, de la respuesta del Ejército israelí y de la capacidad de los mediadores para sostener el alto el fuego.