Según Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, la demora en el proceso diplomático para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán se debe a la falta de confianza, a las posiciones contradictorias de Washington y a los ataques de Israel contra el Líbano.
«Las negociaciones han comenzado en un clima de profunda sospecha y desconfianza, y el intercambio de mensajes tiene lugar en ese contexto», afirma Baghaei.
«La otra parte cambia constantemente de postura y plantea exigencias nuevas o contradictorias… es natural que esta situación prolongue las negociaciones», afirma. Además, señala que Teherán considera que las acciones de Israel en la región, incluido el Líbano, son inseparables de las de Estados Unidos.