El ciudadano iraquí Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi se declaró inocente en un tribunal federal de Manhattan de cargos penales vinculados con su presunta participación en ataques contra intereses estadounidenses en Europa y planes de atentados en Estados Unidos. Tras la declaración presentada por su abogado, Andrew Dalack, Al-Saadi intervino en la sala y afirmó: “No soy un criminal”.
Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi negó los cargos después de que fiscales estadounidenses lo acusaran de apoyar a Kata’ib Hezbolá y participar en planes de ataques contra objetivos estadounidenses y judíos.
La audiencia quedó marcada por un arrebato del acusado, quien habló a través de un intérprete de árabe y sostuvo: “No soy culpable, y estamos en una situación de guerra”. Luego añadió: “Vuestros cohetes están matando a niños”, mientras gesticulaba hacia el sector donde se encontraban la jueza federal de distrito Colleen McMahon y los fiscales de la Fiscalía de Manhattan.
Al-Saadi no precisó si hacía referencia a un incidente concreto. Las autoridades iraníes han atribuido a un ataque del 28 de febrero contra una escuela de niñas en Irán la muerte de más de 175 niñas y profesoras. Una investigación interna inicial del ejército estadounidense apuntó a una posible responsabilidad de fuerzas estadounidenses, aunque el Pentágono no reconoció ninguna conclusión preliminar y mantuvo abierta la pesquisa.
La acusación vincula a Al-Saadi con Kata’ib Hezbolá
El abogado de Al-Saadi se declaró inocente en su nombre de ocho cargos federales, incluido el de conspiración para proporcionar apoyo material a Kata’ib Hezbolá, una milicia respaldada por Irán que Estados Unidos clasifica como organización terrorista. Los fiscales sostienen que el grupo está dirigido por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Durante la audiencia, la jueza McMahon elevó la voz y ordenó al acusado que se sentara. Dos alguaciles federales ubicados detrás de Al-Saadi se acercaron a la mesa de la defensa, y el acusado volvió a sentarse al verlos aproximarse.
Las autoridades estadounidenses detuvieron a Al-Saadi en Turquía el mes pasado, en un contexto de mayor vigilancia sobre milicias respaldadas por Irán acusadas de atacar a personal estadounidense, aliados de Washington e intereses occidentales en varias regiones.
Fiscales mencionan planes de ataques en Europa y Estados Unidos
La acusación sostiene que Al-Saadi ayudó a planear aproximadamente 18 atentados en Europa durante los últimos meses, aunque no todos llegaron a ejecutarse. Los fiscales también afirman que en marzo y abril participó en planes de ataques dentro de Estados Unidos.
Entre los supuestos objetivos mencionados por la Fiscalía figura una sinagoga de Nueva York, lo que sitúa el caso dentro de una investigación más amplia sobre amenazas contra intereses estadounidenses y judíos atribuidas a redes vinculadas con Irán.
El caso se desarrolla mientras Estados Unidos mantiene una presión creciente sobre estructuras armadas respaldadas por Teherán, especialmente después del aumento de ataques atribuidos a estas milicias contra personal estadounidense y aliados regionales desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El proceso judicial avanza bajo tensión regional
La comparecencia de Al-Saadi en Manhattan combina una causa penal federal con el trasfondo de una escalada regional en la que milicias, fuerzas estatales y objetivos civiles han quedado en el centro de acusaciones cruzadas. Para la Fiscalía, el acusado habría actuado como parte de una red conectada con Kata’ib Hezbolá y con la estructura regional del CGRI.
La defensa, por ahora, formalizó la declaración de inocencia. El proceso continuará en el tribunal federal de Manhattan, donde los cargos por apoyo material, conspiración y presunta planificación de ataques definirán el curso de una causa con implicaciones de seguridad nacional para Estados Unidos.