La agencia iraní Tasnim informó el lunes que el equipo negociador de Teherán suspendió el intercambio de mensajes con Estados Unidos a través de mediadores debido a los ataques de Israel en el Líbano. La medida se produce mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra con Irán, que ya se prolonga durante tres meses.
Irán suspendió los mensajes con Estados Unidos a través de mediadores y vinculó la decisión con los ataques israelíes en Líbano, mientras amenaza con activar frentes marítimos estratégicos como Ormuz y Bab el Mandeb.
El informe elevó la tensión regional al afirmar que Irán y el denominado Frente de Resistencia, integrado por aliados chiitas en Yemen, Líbano e Irak, establecieron un plan para bloquear completamente el estrecho de Ormuz y activar otros frentes, incluido el estrecho de Bab el Mandeb, con el objetivo de “castigar” a Israel y a sus partidarios.
Si los hutíes, aliados de Irán en Yemen, abren un nuevo frente en la guerra, uno de los objetivos más sensibles sería el estrecho de Bab el Mandeb, frente a la costa yemení. Ese paso controla una ruta clave del tráfico marítimo hacia el canal de Suez y tiene un valor estratégico para el comercio entre Asia, Oriente Medio, Europa y el Mediterráneo.
Teherán vincula el alto el fuego con todos los frentes regionales
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró el lunes que el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos “es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano”. A su juicio, una violación en un frente representa una violación de la tregua en todos los frentes.
Tasnim añadió que los funcionarios y negociadores iraníes exigieron el cese inmediato de las operaciones militares de Israel en Gaza y el Líbano, así como la retirada completa de las zonas ocupadas del territorio libanés. La agencia indicó que no habrá conversaciones hasta que se atiendan las posiciones de Irán y de la resistencia sobre esos puntos.
Hezbolá comenzó a atacar a Israel el 2 de marzo, pocos días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una campaña aérea conjunta contra Irán. Cuando se alcanzó un alto el fuego entre Irán y Estados Unidos el 8 de abril, Israel también detuvo sus ataques, pero los enfrentamientos continuaron en Líbano pese a la insistencia de Teherán en que ese frente debía quedar cubierto por la tregua.
Israel ordena ataques contra objetivos de Hezbolá en Beirut
Israel se había abstenido en gran medida de atacar Beirut durante la escalada con Hezbolá, respaldado por Irán, a instancias de la Administración Trump, que buscaba alcanzar un acuerdo de alto el fuego más permanente con Teherán. Sin embargo, el lunes anunció una nueva acción militar tras el aumento de los ataques con misiles y drones de Hezbolá contra soldados y comunidades del norte de Israel.
El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmaron que ordenaron a las Fuerzas de Defensa de Israel atacar objetivos de Hezbolá en los suburbios del sur de Beirut. En un comunicado conjunto, señalaron que la decisión respondió a repetidas violaciones del alto el fuego en Líbano y a ataques contra ciudades y ciudadanos israelíes.
Los objetivos se ubicaron en Dahiyeh, bastión de Hezbolá en Beirut. Informes anteriores habían indicado que Israel presionaba a Estados Unidos para obtener autorización con el fin de reanudar ataques más amplios contra ese enclave, mientras un funcionario estadounidense insinuaba que esa luz verde podía estar cerca. Israel ya había atacado Beirut, aunque de forma esporádica y bajo circunstancias específicas.
La ONU aborda la escalada y crece la presión sobre el sur del Líbano
El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto celebrar una reunión de emergencia el lunes después de que las Fuerzas de Defensa de Israel emitieran el domingo una nueva advertencia de evacuación a gran escala para todo el sur del Líbano. Las FDI también capturaron el histórico castillo de Beaufort y la cresta estratégica circundante.
Mohammad Bagher Ghalibaf, jefe de la delegación negociadora iraní, afirmó que el bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes desde el 13 de abril y la escalada de violencia en Líbano constituyen “pruebas claras del incumplimiento del alto el fuego por parte de Estados Unidos”. En una publicación en X, advirtió que “toda decisión tiene un precio y llega el momento de pagar la factura”.

Los informes del lunes por la mañana también señalaron que Hezbolá rechazó una nueva propuesta estadounidense de desescalada en Líbano. Ese planteamiento habría exigido que el grupo cesara el fuego primero, seguido por Israel. En paralelo, esta semana debían continuar las conversaciones directas entre Israel y el Gobierno libanés con vistas a un posible acuerdo de paz, aunque las rondas auspiciadas por Estados Unidos no han logrado hasta ahora un pacto.
Ormuz y Bab el Mandeb elevan el riesgo para el comercio mundial
Israel y Estados Unidos lanzaron su campaña contra Irán el 28 de febrero con el objetivo de desestabilizar el régimen y destruir su capacidad nuclear y de misiles balísticos. Irán respondió con ataques con misiles y drones en toda la región, mientras sus aliados en Irak y Líbano también ejecutaron ataques. Israel, por su parte, lanzó bombardeos masivos en Líbano tras las descargas de cohetes de Hezbolá.
Irán también bloqueó el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. En respuesta, Estados Unidos bloqueó los puertos iraníes para impedir que el Estado iraní exportara petróleo.
La amenaza de activar el estrecho de Bab el Mandeb añade presión a una crisis que ya combina negociaciones nucleares, frentes armados en Líbano e Irak, ataques hutíes potenciales desde Yemen y operaciones israelíes contra Hezbolá. El deterioro de los canales de mediación entre Teherán y Washington reduce el margen diplomático en una guerra que se extiende por varios escenarios estratégicos de Oriente Medio.