La agencia iraní Fars citó este domingo a una fuente militar que afirmó que el estrecho de Ormuz sigue cerrado y que la Armada de la Guardia Revolucionaria no ha concedido permiso para el tránsito de ningún buque hasta nuevo aviso.
La declaración se produjo después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego de 60 días para negociar un acuerdo de paz. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró el sábado el cierre del estrecho en respuesta a los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano.
Irán sostiene que Ormuz continúa cerrado y que ningún buque puede cruzar la vía marítima sin autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria, pese a las afirmaciones de Estados Unidos sobre la continuidad del tráfico comercial.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas. La comunicación atribuida a la fuente militar iraní sostiene que ningún buque puede cruzar la vía marítima sin autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria.
El ejército estadounidense había afirmado que los buques comerciales seguían operando pese al anuncio iraní. El Comando Central de Estados Unidos indicó que el tráfico comercial por el estrecho aumentó el 20 de junio mientras fuerzas estadounidenses continuaban operando en la zona para apoyar la libertad de navegación.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, también cuestionó la afirmación iraní sobre el cierre del estrecho y dijo que no había evidencia de que Irán hubiera cerrado efectivamente la vía marítima.
Ormuz queda ligado al alto el fuego y a la venta de petróleo iraní

Irán vinculó la medida con lo que considera incumplimientos del memorando de entendimiento con Estados Unidos. Según reportes iraníes, Teherán sostiene que la reapertura del estrecho está condicionada al cumplimiento del alto el fuego en el Líbano y a la emisión de exenciones que permitan la venta de petróleo iraní.
Las autoridades israelíes afirmaron que los ataques contra objetivos de Hezbolá fueron una respuesta a la violación de la tregua por parte del grupo terrorista, que había lanzado ataques repetidos contra tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel.
El expediente del Líbano fue incorporado al programa de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza. Ni Israel ni Hezbolá participan en esas negociaciones, aunque el frente libanés quedó conectado con el marco diplomático entre Washington y Teherán.
Estados Unidos mantiene presencia naval en la zona

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que durante el período de negociación de 60 días no habría peajes en el estrecho de Ormuz, salvo los que pudieran ser impuestos por Estados Unidos. Washington mantiene presencia naval en la zona mientras sostiene que vigila el cumplimiento del acuerdo con Irán.
La disputa sobre el estado real del estrecho mantiene abierta una tensión estratégica entre la versión iraní, que insiste en la necesidad de autorización militar para cualquier tránsito, y la posición estadounidense, que afirma que la navegación comercial continúa bajo vigilancia naval.
El cierre anunciado por Irán sitúa a Ormuz en el centro de las negociaciones regionales, junto con el alto el fuego en el Líbano, las operaciones israelíes contra Hezbolá y las condiciones económicas vinculadas a la exportación de petróleo iraní.