La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico ordenó este jueves en Teherán el cierre total del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunciara la medida durante la noche.
El nuevo organismo iraní afirmó en una publicación en X que la decisión responde a las tensiones provocadas por la agresión de las fuerzas estadounidenses en la región y al anuncio realizado por las fuerzas armadas iraníes.
Irán declaró cerrado el estrecho de Ormuz y extendió la orden a buques comerciales y petroleros, mientras Estados Unidos afirma que el tránsito marítimo continúa pese al anuncio de Teherán.
La autoridad indicó que la orden también alcanza a quienes ya tenían autorización para cruzar la vía marítima. “Se ruega a los solicitantes a los que se les haya concedido un permiso de tránsito que tengan paciencia y esperen instrucciones de la PGSA”, añadió.
El organismo fue creado para supervisar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima situada entre Irán y Omán. En mayo, Teherán impulsó un mecanismo para exigir autorización previa a los buques que cruzaran el paso.
Ese sistema incluía formularios sobre propiedad, seguro, tripulación, carga y ruta prevista, con el objetivo de controlar el paso de embarcaciones por una de las rutas energéticas más sensibles del comercio internacional.
Irán advierte que atacará a buques que intenten cruzar

La orden de cierre siguió a una nueva escalada entre Irán y Estados Unidos en la zona. El comando militar conjunto iraní afirmó que la medida incluía petroleros y buques comerciales, y advirtió que cualquier nave que intentara cruzar sería atacada.
El Comando Central de Estados Unidos rechazó la afirmación iraní sobre el cierre y aseguró que los buques comerciales continuaban su tránsito de entrada y salida por el estrecho de Ormuz.
CENTCOM también negó reportes iraníes sobre un ataque contra un buque de guerra estadounidense y afirmó que ningún buque de guerra de Estados Unidos había sido alcanzado.
Medios iraníes informaron antes que dos barcos “infractores” fueron alcanzados por la marina iraní. Washington no confirmó esos impactos y sostuvo que el tráfico comercial seguía activo pese al anuncio de Teherán.
Ormuz queda en el centro de la presión militar y energética

La disputa se produjo después de ataques estadounidenses contra Irán y de nuevos incidentes militares en el entorno del estrecho. El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos empleó 49 misiles Tomahawk en ataques recientes.
Trump también advirtió sobre nuevos bombardeos si Irán no acepta un acuerdo, en un contexto de creciente presión militar sobre las instalaciones iraníes y sobre la seguridad marítima del Golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas centrales del comercio internacional. Antes de la guerra en aguas del Golfo, alrededor de 140 buques, entre ellos petroleros, transitaban diariamente por el paso.
La vía marítima movía cerca de 20 millones de barriles de petróleo al día, por lo que cualquier interrupción prolongada podría afectar el transporte energético global, los precios del crudo y las rutas comerciales entre el Golfo, Asia y Occidente.