Irán afirmó este martes que no mantiene contactos con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, y que no tiene previsto permitir inspecciones del OIEA en las instalaciones nucleares dañadas durante la guerra, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
Baghaei sostuvo en una rueda de prensa en Teherán que no se celebró ninguna reunión con Grossi y que tampoco existe un plan para autorizar al organismo a revisar los sitios nucleares afectados por la ofensiva militar de Estados Unidos y del “régimen sionista”.
Irán rechazó el regreso inmediato de los inspectores del OIEA a las instalaciones nucleares dañadas y negó que exista un acuerdo operativo con Rafael Grossi para reanudar esas verificaciones.
El portavoz iraní agregó que “no existe ningún protocolo” para ese tipo de inspecciones y afirmó que Teherán continuará cumpliendo sus obligaciones como miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear y bajo su acuerdo de salvaguardias con el OIEA.
La posición expuesta por Baghaei contradice la versión presentada un día antes por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien afirmó que Irán había aceptado el regreso de los inspectores del OIEA como parte de las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Medio.
Washington y Teherán discrepan sobre el alcance del acuerdo

Vance dijo el domingo, tras la primera sesión de contactos técnicos entre Washington y Teherán en Suiza, que los trabajos de inspección podrían comenzar de forma inmediata. El vicepresidente estadounidense afirmó que durante la madrugada se intentó contactar a inspectores para activar el proceso.
Grossi también sostuvo este martes que el OIEA tiene previsto realizar inspecciones en instalaciones nucleares iraníes. En una entrevista con la cadena japonesa NHK en Tokio, afirmó que el organismo debe actuar con rapidez debido al plazo de 60 días vinculado al entendimiento en discusión.
El director del OIEA identificó como prioridad máxima confirmar el paradero del uranio altamente enriquecido de Irán. El organismo estima que Teherán posee unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel cercano al necesario para fabricar armas nucleares.
El paradero del uranio enriquecido sigue sin verificación

El OIEA no ha podido realizar inspecciones sobre el terreno en Irán desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra las instalaciones de Fordo, Isfahán y Natanz en junio de 2025. Desde entonces, Teherán solo ha permitido el acceso de inspectores a la planta nuclear de Bushehr, que opera bajo supervisión rusa.
El 10 de junio, la Junta de Gobernadores del OIEA aprobó una resolución que exige a Irán declarar sus reservas de uranio enriquecido y permitir el acceso de los inspectores. La resolución fue aprobada con 21 votos a favor, tres en contra y diez abstenciones.
El OIEA exige plena cooperación de Irán sobre lugares bombardeados durante la guerra de 12 días
Baghaei criticó esa resolución y dijo que Teherán está “muy decepcionado” con algunos países de la región que votaron a favor. El portavoz aludió a países del Golfo y afirmó que apoyaron el texto pese a haber sido testigos de lo que calificó como una acción criminal de Estados Unidos y del “régimen sionista”.