El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que el canal de prevención de conflictos acordado por Washington y Teherán durante las conversaciones celebradas el pasado fin de semana en Suiza incluye a representantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y del Mando Central del Ejército de EE. UU., que se reunirán en Qatar.
“Una de las cosas que queríamos conseguir [era] un canal por parte iraní [para reducir los conflictos], y lo hemos conseguido”, dijo Vance en una entrevista con el sitio británico de noticias UnHerd. La conversación tuvo lugar el lunes, durante el vuelo de regreso del vicepresidente tras las negociaciones en Suiza, aunque fue publicada hoy.
JD Vance afirmó que el canal entre EE. UU. e Irán incluye contactos entre representantes del CGRI y del CENTCOM en Doha, como parte de los mecanismos acordados durante las conversaciones en Suiza.
Contactos militares entre Washington y Teherán
“Dijeron algo así como: ‘Vale, de acuerdo, enviaremos a alguien del CGRI para que se reúna en Doha con alguien del CENTCOM’, y así es como vamos a resolver muchas de estas disputas”, añadió.
Funcionarios estadounidenses habían revelado recientemente que se establecieron contactos con el CGRI durante las negociaciones con Irán tras el estallido de la guerra. Sin embargo, la afirmación de Vance de que el diálogo se desarrolla ahora a nivel militar resulta especialmente notable, ya que Estados Unidos ha designado al CGRI como organización terrorista extranjera.
Antes de abandonar Suiza el lunes, Vance ofreció una rueda de prensa en la que destacó dos nuevos mecanismos que, según él, Estados Unidos e Irán acordaron crear durante las conversaciones del fin de semana. Uno estaría destinado a garantizar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y el otro a mantener un alto el fuego regional, especialmente en el Líbano.
No está claro a cuál de esos mecanismos se refirió Vance en la entrevista con UnHerd ni si el centro de coordinación entre el CGRI y el CENTCOM que, según se afirma, fue establecido en Doha tiene la misión de ocuparse de ambas cuestiones.
Malestar israelí por el mecanismo sobre Líbano
El mecanismo de resolución de conflictos para el Líbano provocó malestar en Israel, que ha sostenido que Irán no debería tener capacidad de decisión sobre lo que ocurre en ese país. Sin embargo, ya sea por la influencia considerable de Irán en el estrecho de Ormuz o porque Washington considera necesaria la participación iraní para contener a Hezbolá, Estados Unidos aceptó las exigencias de Teherán para que el memorando de entendimiento firmado la semana pasada incluyera un alto el fuego en el Líbano.
Posteriormente, Washington también aceptó que Irán formara parte del mecanismo de resolución de conflictos creado para garantizar dicho alto el fuego.
En la entrevista, Vance insistió en que el acuerdo definitivo que Estados Unidos busca alcanzar con Irán a partir del memorando de entendimiento será “radicalmente diferente” del acuerdo nuclear de 2015 firmado por el expresidente estadounidense Barack Obama. Según el vicepresidente, el régimen de inspecciones será más estricto y las reservas de uranio enriquecido de Irán serán “eliminadas”, una condición que Teherán ha declarado que no aceptará.
Vance plantea una transformación regional
Vance también sostuvo que su acuerdo transformará Oriente Medio al favorecer una mayor cooperación entre Irán y el resto de la región.
Los Estados árabes valoran más el memorando de entendimiento “debido a las conversaciones que están manteniendo con los iraníes”, afirmó.
“Los emiratíes —con diferencia el país más belicista y más proisraelí del CCG— están manteniendo conversaciones con los iraníes que nunca antes se habían producido, incluso con la República Islámica de Irán, sobre diversos tipos de incentivos económicos —‘Esto es lo que necesitaríamos ver para que vuestro país resulte atractivo para la inversión’— y los iraníes responden diciendo: ‘De acuerdo, sí, estamos dispuestos a hacer todas esas cosas’”, explicó Vance.
Los analistas sostienen de forma abrumadora que esas nuevas conversaciones entre Irán y sus vecinos del Golfo responden a la conclusión a la que estos últimos llegaron tras la guerra reciente: no pueden depender únicamente de Estados Unidos para garantizar su seguridad y consideran que una mejora de las relaciones con su adversario es la única vía para conseguirlo.