Cerca de 3.000 visitantes judíos ingresaron hoy al Monte del Templo y cientos más permanecen a la espera de acceder al recinto, según un portavoz de Beyadenu, organización que promueve la oración judía en el lugar. La entidad calcula que varios cientos de personas adicionales podrán entrar durante la tarde.
El portavoz estimó que la policía ha detenido hasta ahora a unas doce personas por rezar en el sector occidental del Monte del Templo. En la zona oriental, en cambio, los agentes permiten de hecho la oración judía.
A su juicio, las detenciones afectan solo a una fracción de quienes han orado en la mitad occidental, debido a la elevada afluencia registrada durante la jornada.
La policía también autoriza a los fieles judíos a ingresar con libros litúrgicos de Tishá BeAv. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, fue visto con uno de esos textos mientras rezaba abiertamente en el recinto, una práctica que ya había realizado durante la misma jornada de ayuno el año pasado.
El acuerdo no escrito establecido después de que Israel tomara la Ciudad Vieja en la guerra de 1967 permite a los musulmanes rezar en el recinto, conocido como Haram al Sharif, y limita a los judíos a visitarlo sin orar. Ben Gvir ha sostenido en repetidas ocasiones que autoriza la oración judía en el lugar, mientras que la Oficina del primer ministro afirma que ese acuerdo sigue vigente.






