El primer ministro del Líbano responde a Hezbolá por afirmar que las conversaciones con Israel no traen “más que vergüenza” y asegura que el grupo terrorista respaldado por Irán arrastró al país a la guerra.
Sin mencionar a Hezbolá por su nombre, Nawaf Salam escribe en X que “el mayor apoyo a Israel lo proporcionó aquel que se distinguió por arrastrar al Líbano a inútiles aventuras bélicas, al darle pretextos para cometer agresiones contra nuestro país, pisotear su soberanía, destruir sus ciudades y pueblos, matar a sus hijos y desplazar a cientos de miles de personas”.
Afirma que quienes “vinculan al Líbano con cálculos y objetivos externos… no tienen derecho a expedir certificados de patriotismo, y mucho menos de soberanía”.
Salam aboga por “un Estado con un solo ejército que extienda su autoridad sobre todos sus territorios únicamente mediante sus propias fuerzas”.






