La 18.ª Ala de la Base Aérea de Kadena lleva a cabo un ejercicio de preparación con dos escuadrones rotatorios de cazas de quinta generación, a medida que la base aguarda a sus cazas F-15EX asignados de manera permanente, cuya entrega sufre retrasos.
El ala ejecutó la maniobra Beverly Beach 26-1 al tiempo que Kadena se preparaba para las operaciones de tifones programadas a partir del 3 de agosto.
El ejercicio de preparación con aeronaves F-22 Raptor de los Escuadrones de Caza Expedicionarios 27.º y 90.º tiene como objetivo “generar poder aéreo de combate con rapidez a través de los principios de empleo de combate ágil”, según detalla un comunicado de la 18.ª Ala.
“Llevamos a cabo abundantes vuelos locales para fortalecer nuestra preparación para el combate”, afirmó el teniente coronel de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Brenden Torphy, director de operaciones del 27.º Escuadrón de Caza Expedicionario. “Ejercicios de esta naturaleza nos permiten entrenar en condiciones realistas y garantizan que estemos listos para defender Kadena, a nuestros aliados y a nuestros socios cada vez que se nos requiera”.
Los últimos F-15C de la 18.ª Ala abandonaron la instalación en marzo de 2025. La Fuerza Aérea ha rotado unidades de combate en la base desde antes de esa fecha y, en el pasado, tenía la expectativa de que los nuevos cazas F-15EX Eagle II operaran desde allí para estos momentos. Un portavoz de la Fuerza Aérea declaró a la revista Air & Space Forces Magazine en febrero que dichas entregas se encontraban retrasadas.
El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, indicó que los primeros F-15EX permanentes llegarían a Kadena en 2027 y que el contingente completo estaría operativo en 2028. Un único F-15EX perteneciente al 85.º Escuadrón de Prueba y Evaluación, de la base aérea de Eglin, en Florida, visitó Kadena en junio.
Los 48 cazas F-15C/D de la 18.ª Ala patrullaron durante años el espacio aéreo alrededor de Okinawa, en Japón, y el mar de la China Meridional; la base constituye el centro de operaciones de la Fuerza Aérea estadounidense más cercano a Taiwán, territorio que se encuentra a una distancia de unas 450 millas.
El modelo Eagle II representa una mejora considerable respecto al F-15C, dado que cuenta con mayor capacidad de procesamiento y un potente sistema de guerra electrónica para autoprotección, el cual resulta tan avanzado que algunos lo catalogan como un caza de generación 4,5. Sin embargo, carece de la tecnología furtiva inherente a los modelos F-22 y F-35, que conforman los cazas de quinta generación de la Fuerza Aérea.
“No existe un sustituto para un caza de quinta generación”, aseveró el coronel retirado J.V. Venable, investigador residente sénior en el Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales. “Se trata de un paquete completo de recopilación, poder de cálculo y capacidad para difundir y aplicar esa información de una manera inalcanzable para cualquier otro caza en el mundo”.
La Fuerza Aérea dispone de aeronaves F-35A en la base aérea de Misawa, Japón, donde comparten ubicación con otros 40 cazas F-35A de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón.
Venable, expiloto de F-16 y antiguo comandante a nivel de escuadrón y de grupo, señaló que los F-15EX aportarán potencia de fuego, pero que no operarán solos en combate. “Cualquier caza de cuarta generación puede transportar una potencia de fuego bastante considerable, pero actuará al amparo de la quinta generación, y la característica de la quinta generación que la gente suele pasar por alto es.. que la visión a distancia de esos aviones resulta sencillamente asombrosa”, explicó.
Los aviadores que realizan maniobras en Kadena provienen del 90.º Escuadrón de Caza Expedicionario de la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Alaska, y del 27.º Escuadrón de Caza Expedicionario de la Base Conjunta Langley-Eustis, en Virginia. Ambos grupos llegaron a Okinawa en el mes de mayo para cumplir una rotación de seis meses que culminará en noviembre. Los dos escuadrones pilotan el F-22 Raptor de quinta generación de Lockheed Martin.
Algunos elementos del 27.º Escuadrón se desplegaron a principios de este año para la Operación Furia Épica. Trasladarse a Okinawa después de un despliegue de combate supone un proceso exigente.
“Los despliegues de seis meses son demoledores, sobre todo si uno acaba de regresar de otro despliegue”, observó Venable. “Las rotaciones son agotadoras y además merman la eficacia en combate a la hora de poner en vuelo el número de cazas necesario”.
En décadas anteriores, los escuadrones de caza se desplegaban con 24 aviones, mientras que en la actualidad la cifra habitual es de 12. Esto implica que, en ocasiones, un comandante de escuadrón solo pueda movilizar seis u ocho cazas para el combate en el momento de recibir la orden, puntualizó Venable.
Los nuevos F-15EX deberían presumir de mayores tasas de capacidad para misiones que los F-22 una vez que entren en servicio. El 123.er Escuadrón de Caza en la base de la Guardia Nacional Aérea en Portland, Oregón, constituye la primera unidad de la Fuerza Aérea en incorporar el F-15EX, aunque hasta la fecha ha recibido únicamente nueve cazas. Un escuadrón completo sumará 12 aeronaves.
La versión del proyecto de Ley de Autorización de Defensa Nacional para 2027, elaborada por el Comité de Servicios Armados del Senado, autoriza a la Fuerza Aérea a negociar contratos de adquisición plurianuales para el F-15EX, lo que podría aumentar el ritmo de producción y reducir los costes, pero solo si Boeing logra cumplir con los plazos de entrega. Un portavoz de Boeing derivó las preguntas a la Fuerza Aérea, en tanto que el departamento de asuntos públicos de dicha institución no respondió a la solicitud de comentarios al cierre de la edición el 3 de agosto.





