El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que Israel atacó la base aérea de Abu al-Duhur, en Siria, después de recibir información de inteligencia que indicaba que Turquía pretendía establecer allí infraestructura militar que podía amenazar la seguridad israelí.
Según Katz, las FDI habían recomendado atacar la base en varias ocasiones. Antes de autorizar la operación, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa acordaron enviar una advertencia directa al gobierno sirio en sus niveles más altos para intentar impedir el despliegue turco. Estados Unidos también recibió la información.
“Cuando el régimen sirio no atendió la advertencia, el ataque fue autorizado y llevado a cabo con éxito”, afirmó Katz. “Erdogan fue pillado con la mano en el tarro de galletas y se vio obligado a echarse atrás”.
El ministro sostuvo que Israel no permitirá que actores que considere hostiles establezcan en Siria posiciones capaces de amenazar sus fronteras. Relacionó esa política con una de las lecciones extraídas por el gobierno de los acontecimientos del 7 de octubre.
Katz rechazó además las acusaciones de dirigentes de la oposición y sectores de los medios que atribuyeron el ataque a motivos políticos relacionados con las próximas elecciones. Afirmó que esa interpretación refleja desconocimiento de los intereses de seguridad de Israel y un intento de atacar al gobierno.
También respondió a Tom Barrack, enviado del presidente Donald Trump a Siria, quien había sugerido que el ataque buscaba provocar una reacción de Turquía y afirmó que Israel “ocupa” los Altos del Golán.
Katz calificó esas declaraciones de “llenas de inexactitudes” y sostuvo que contradicen la posición de Trump, quien reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán. Añadió que un representante de la administración estadounidense no debería apartarse de esa política.
Durante el sábado, las FDI también atacaron en Beit Jinn, en el sur de Siria, a un hombre al que identificaron como terrorista. El ejército afirmó que estaba promoviendo planes de ataque que suponían una amenaza inmediata para las fuerzas israelíes.
Israel mantiene que continuará actuando contra amenazas de seguridad que detecte más allá de su frontera.










