Hackers vinculados al régimen iraní consiguieron dejar fuera de servicio durante cuatro días una pequeña central eléctrica del Reino Unido. El incidente sería el primer ciberataque de este tipo que logra interrumpir el funcionamiento de una infraestructura vital británica.
Las autoridades no han revelado qué central fue afectada y sostienen que la interrupción no puso en peligro la red eléctrica nacional. Tras el incidente, las compañías del sector recibieron advertencias sobre el riesgo de nuevos ciberataques.
El ataque ocurrió el mes pasado, en un periodo en el que infraestructuras de abastecimiento de agua de Estados Unidos también fueron afectadas por un presunto ciberataque iraní.
La central permaneció inutilizada durante cuatro días mientras su personal trabajaba para recuperar el funcionamiento de la instalación.










