Estados Unidos lanzó el martes una nueva oleada de ataques contra objetivos iraníes en torno al estrecho de Ormuz, mientras Teherán respondió con misiles balísticos contra una base estadounidense en Jordania, en una nueva escalada tras la reanudación de los combates esta semana.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirmó que sus fuerzas atacaron una instalación estadounidense situada en Jordania, junto al golfo de Aqaba. El ejército jordano informó de que interceptó 10 de los 13 misiles lanzados por Irán y permitió que los otros tres cayeran en zonas remotas.
Sobre la ciudad jordana de Aqaba se observaron explosiones atribuidas a las intercepciones. También se escucharon detonaciones en Eilat, en el sur de Israel. Aunque el CGRI aseguró haber causado numerosas bajas estadounidenses, dos funcionarios de Estados Unidos dijeron a Reuters que no se habían registrado víctimas.
Estados Unidos golpea instalaciones en el sur de Irán
Los ataques iraníes siguieron a una operación estadounidense de mayor alcance contra instalaciones en el sur de Irán. Se registraron explosiones en Bandar Abbas, donde existen instalaciones navales y aéreas, y en la isla de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz.
Testigos en Bandar Abbas dijeron a The Associated Press que las detonaciones fueron más fuertes que las registradas durante los ataques estadounidenses del domingo y que observaron humo elevándose desde la zona oriental de la ciudad.
La televisión estatal iraní informó de impactos contra varios emplazamientos de la provincia de Hormozgán, entre ellos una fábrica de harina de pescado en Qeshm, un muelle pesquero y una torre de la Organización de Puertos y Navegación Marítima en Sirik. También señaló que partes de la red eléctrica provincial fueron alcanzadas y que las autoridades trabajaban para restablecer el suministro.
Otro ataque alcanzó una zona próxima a la pista del aeropuerto civil de Jiroft, en la provincia de Kermán, sin causar víctimas ni daños a la infraestructura aeroportuaria, según la televisión estatal.
La Media Luna Roja iraní informó además de que cuatro personas, entre ellas un niño, murieron y más de 50 resultaron heridas cuando un ataque estadounidense alcanzó una vivienda donde se celebraba una boda en Kuhestak, en el sur del país.
Según el Canal 12, la operación estadounidense alcanzó varias decenas de objetivos e incluyó sistemas de defensa antiaérea, instalaciones de radar y lanzadores de misiles de crucero antibuque.
La cadena informó también, citando a un alto funcionario estadounidense, de que Washington comenzó a atacar petroleros pertenecientes a la compañía estatal iraní dentro de una política denominada “petrolero por petrolero”, que prevé responder contra un buque iraní cada vez que Teherán ataque un petrolero que atraviese el estrecho de Ormuz.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sostuvo que la operación respondió a los intentos iraníes de atacar buques comerciales y fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
Trump amenaza con ataques más duros si Irán responde
El presidente Donald Trump ofreció varias explicaciones sobre los objetivos de los ataques. En Truth Social los vinculó inicialmente con un “intento fallido” iraní de colocar minas en el estrecho de Ormuz y posteriormente dijo a Fox News que Estados Unidos había atacado sistemas de radar que Teherán trataba de reconstruir.
“Intentaron reconstruir su radar porque no pueden ver nada”, declaró Trump. “Esperamos hasta que estuvo casi terminado y entonces lo atacamos”.
Trump advirtió además de una respuesta todavía mayor si Irán vuelve a tomar represalias. “Si la nación fallida de Irán toma represalias por este ataque plenamente justificado, volverá a ser golpeada con mucha más dureza y a un nivel mucho mayor”, escribió.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes y el mando militar conjunto prometieron, por su parte, “golpes aplastantes y devastadores” contra Estados Unidos. El CGRI sostuvo que los ataques estadounidenses reforzaban la determinación de Teherán y afirmó que Irán mantenía el cierre efectivo del estrecho de Ormuz.
La nueva ofensiva llegó dos días después de que Estados Unidos reanudara el domingo sus ataques contra Irán tras aproximadamente un mes sin acciones militares.
CENTCOM aseguró que aquella operación había tenido un alcance limitado y había estado dirigida contra unidades del CGRI dedicadas al despliegue de minas navales. Irán respondió entonces con misiles contra instalaciones estadounidenses en Jordania, mientras Emiratos Árabes Unidos informó de que había derribado un dron iraní sobre sus aguas.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de los combates
El estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula alrededor del 20 % del petróleo mundial, se ha convertido en uno de los principales escenarios de la guerra. Los enfrentamientos y las restricciones al tráfico marítimo han presionado al alza los precios internacionales de la energía.

El petróleo acumulaba esta semana una subida cercana al 7 % antes de avanzar nuevamente después de los ataques del martes. El crudo ha aumentado más de un 50 % durante el año, mientras el precio medio de un galón de gasolina regular en Estados Unidos alcanzó los $4,1, frente a los $3,19 registrados en las mismas fechas del año pasado, según AAA.
Antes de la nueva ronda de ataques, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, había manifestado que Teherán estaba dispuesto a regresar al acuerdo provisional de alto el fuego alcanzado con Washington en junio si Estados Unidos hacía lo mismo.
“Si Estados Unidos vuelve a cumplir sus compromisos incluidos en el memorando de entendimiento, la República Islámica de Irán responderá de inmediato de la misma manera”, declaró Pezeshkian durante una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Kirguistán.
El acuerdo de junio contemplaba un alto el fuego inmediato y un periodo de 60 días de negociaciones para alcanzar un pacto más amplio, pero terminó desmoronándose. La reanudación de los ataques estadounidenses y la nueva respuesta iraní vuelven a situar el estrecho de Ormuz y las instalaciones militares estadounidenses de la región en el centro de las hostilidades.










