El senador Ed Markey se impuso con amplio margen al representante Seth Moulton en las primarias demócratas de Massachusetts y aseguró la nominación de su partido para las elecciones al Senado de Estados Unidos.
Associated Press proyectó la victoria apenas media hora después del cierre de las urnas. Con el 3% de los votos escrutados, Markey obtenía el 75,9% frente al 24,1% de Moulton.
“Esta noche es un testimonio del poder del movimiento progresista”, declaró Markey ante sus seguidores. El senador destacó especialmente la participación de los jóvenes y aseguró que espera trabajar con Moulton “para construir un futuro mejor para todos”.
Moulton reconoció rápidamente la derrota y expresó su respaldo a Markey de cara a las elecciones generales. “Debemos mantenernos unidos este noviembre para proteger nuestra democracia y derrotar a Donald Trump”, afirmó.
Markey, de 80 años, llegó por primera vez a la Cámara de Representantes hace cinco décadas y pasó al Senado en 2013, tras ocupar el escaño que dejó John Kerry al ser nombrado secretario de Estado. Identificado con el ala progresista del Partido Demócrata, ha respaldado en el Senado varias iniciativas para limitar la ayuda militar y la venta de municiones a Israel.
Durante su discurso del martes, el senador concentró buena parte de su mensaje en asuntos internos, entre ellos la sanidad, los derechos de la comunidad LGBTQ+ y los recortes al presupuesto del Pentágono. También hizo una breve referencia a Oriente Medio.
“Necesitamos acabar con la guerra en Irán y detener los bombardeos en Gaza”, dijo.
Moulton, de 47 años y miembro de la Cámara de Representantes desde 2015, había planteado su campaña como un desafío generacional al establishment demócrata. Reclamó “nueva energía, nuevas ideas y líderes dispuestos a anteponer a las personas a la política” y convirtió la edad y la larga trayectoria de Markey en uno de sus principales argumentos.
“Desafiar al establishment y pedir una nueva generación de liderazgo no es fácil, pero es necesario”, declaró tras conocer el resultado.
La relación con Israel también apareció durante la campaña. Moulton anunció en octubre que devolvería donaciones vinculadas a AIPAC y que no aceptaría nuevos fondos del lobby proisraelí, al considerar que la organización se había alineado demasiado estrechamente con el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.
“Soy amigo de Israel, pero no de su gobierno actual”, afirmó entonces.
Pese a esa decisión, Moulton no logró ganar terreno frente a Markey, cuyas posiciones críticas hacia la política israelí son más consolidadas dentro del ala progresista demócrata.
En su discurso de victoria, Markey reivindicó además propuestas como Medicare para todos y acusó a Trump de atacar la educación, la sanidad y las protecciones contra la discriminación.
“No vamos a echar atrás en Massachusetts: ni ahora, ni nunca”, afirmó.










