Irán advirtió a Estados Unidos que responderá con un ataque de gran escala si Israel lanza una ofensiva para tomar la cresta de Ali Taher, una posición estratégica de Hezbolá en el sur del Líbano donde también habría efectivos iraníes.
El mensaje fue transmitido a Washington a mediados de agosto, a través de Omán, en medio de los preparativos israelíes para avanzar sobre la zona. Más de una docena de miembros del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos, incluidos al menos dos altos oficiales, se encontrarían junto a combatientes de Hezbolá en la cresta.
Ali Taher domina una amplia zona del sureste del Líbano y se ha convertido en uno de los principales focos de la campaña israelí contra Hezbolá. Bajo la colina existe un complejo subterráneo que Israel considera estratégico y que funcionaría como centro de mando de la división regional Badr del grupo.

Las fuerzas israelíes controlan amplias extensiones al sur de la cresta, pero Hezbolá mantiene posiciones en el área y ha advertido que combatirá cualquier intento de tomarla.
Israel ha optado hasta ahora por cercar la posición y dificultar el abastecimiento de los combatientes atrincherados en el complejo subterráneo, en lugar de lanzar un asalto directo. Fuentes israelíes han asegurado que algunos miembros de Hezbolá quedaron aislados sin alimentos ni agua, mientras que una fuente libanesa sostuvo que el grupo todavía puede acceder a sus posiciones desde el norte.
Las evaluaciones también difieren sobre la presencia iraní. Mientras fuentes regionales sitúan en Ali Taher a miembros del Cuerpo de Guardias Revolucionarios, una evaluación militar israelí citada por Maariv sostuvo que no había fuerzas iraníes en la posición.
La advertencia de Teherán busca evitar que el cerco derive en una ofensiva de gran escala. Hezbolá ha señalado que un ataque de ese tipo supondría un regreso a la guerra abierta y podría desencadenar nuevos lanzamientos de misiles contra el norte de Israel.
Pese a ello, una operación israelí para tomar Ali Taher sigue siendo posible en las próximas semanas.

La disputa por la cresta también complica las negociaciones sobre el futuro del sur del Líbano. Hezbolá ha rechazado propuestas para abandonar la posición y entregarla al ejército libanés, mientras Israel sostiene que no completará su retirada del territorio ocupado hasta que el grupo sea desarmado.
El acuerdo marco firmado en junio por Israel, Líbano y Estados Unidos contempla una retirada israelí progresiva a cambio del desarme verificado de los grupos armados no estatales. Hezbolá y sus aliados se oponen a esa condición.










