La negativa de Irán a permitir que inspectores internacionales accedan a sus instalaciones nucleares genera preocupación por una posible proliferación, de acuerdo con un informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El documento, fechado ayer, fue enviado a los miembros del organismo antes de una reunión prevista para la próxima semana en la que se abordará la situación de Irán.
La falta de acceso a las instalaciones y de información sobre el material nuclear impide al OIEA realizar las verificaciones necesarias y supone un motivo de preocupación por la proliferación.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, reclama a Teherán que autorice la entrada de los inspectores “con la máxima urgencia”.
El organismo tampoco puede determinar el tamaño, la composición ni la ubicación actual de las reservas iraníes de uranio enriquecido. Además, carece de información suficiente para establecer si Irán ha detenido todas sus actividades de enriquecimiento.










