La propuesta anunciada por Reino Unido, Canadá y Francia para prohibir el comercio con Judea y Samaria todavía debe convertirse en legislación y someterse al examen parlamentario y jurídico correspondiente, afirmó Steve Winston, director general de la National Jewish Assembly del Reino Unido.
Los tres países difundieron el martes una declaración conjunta en la que pidieron a Israel que detenga la expansión de los asentamientos y se comprometieron a introducir medidas nacionales para prohibir el comercio de productos procedentes de esos asentamientos.
Winston sostuvo que el anuncio abre una nueva etapa del debate y señaló que la National Jewish Assembly trabajará con legisladores para impugnar la política, los criterios que considera desiguales y lo que describió como un intento de eliminar los argumentos históricos y jurídicos relativos a los derechos judíos en Judea y Samaria.
También acusó al Gobierno británico de aplicar un trato desigual a Israel frente a los dirigentes palestinos. Mencionó, entre otros asuntos, la incitación, la glorificación y recompensa económica del terrorismo, la ausencia prolongada de elecciones democráticas y el rechazo que, a su juicio, ha contribuido al estado actual del proceso de paz.
“El Gobierno ha hecho su anuncio. El debate está lejos de haber terminado”, afirmó Winston.
Yigal Dilmoni, director ejecutivo y cofundador de American Friends of Judea and Samaria, rechazó asimismo las medidas. Afirmó que no favorecen la paz y que, por el contrario, recompensan el terrorismo y transmiten a Hamás y a otras organizaciones terroristas el mensaje de que la violencia y la presión internacional pueden producir beneficios políticos.
Dilmoni añadió que “la verdad es más fuerte que las sanciones” y sostuvo que el pueblo judío continuará construyendo, creciendo y prosperando en toda la tierra de Israel.










