Países Bajos y Suecia firmaron una carta de intención para la adquisición neerlandesa de un avión de alerta temprana y control aerotransportado Saab GlobalEye. El acuerdo, formalizado por los ministros de Defensa Dilan Yeşilgöz-Zegerius y Pål Jonson, establece un modelo de operación conjunta. La única unidad de los Países Bajos se integrará con tres aviones suecos S 106 en un grupo operativo de cuatro aeronaves.
Este esquema compartido resuelve la principal vulnerabilidad de comprar un solo aparato, pues garantiza la disponibilidad ininterrumpida cuando la unidad titular requiere mantenimiento, reparaciones o actualizaciones. Aunque la entrega del avión a La Haya está prevista para 2031, las tripulaciones neerlandesas tendrán acceso a las plataformas suecas a partir de 2028. Esto otorga un margen de tres años para completar el entrenamiento en sistemas de sensores, control de cazas y mando.
El GlobalEye utiliza como plataforma el avión comercial Bombardier Global 6000 o 6500. Su sensor principal es el radar Erieye ER de barrido electrónico activo, con un alcance instrumentado de 650 kilómetros. El sistema también incorpora un radar Leonardo Seaspray 7500E y sensores ópticos e infrarrojos. Esta combinación permite detectar y rastrear objetivos aéreos, marítimos y terrestres de forma simultánea durante misiones de hasta doce horas, para luego transmitir esa información táctica a las fuerzas aliadas.
Hasta ahora, Países Bajos carece de una flota nacional de alerta temprana y depende de los aviones E-3A Sentry de la OTAN. Además de esta compra soberana, el país participa en un programa multinacional de la Alianza Atlántica para adquirir hasta diez unidades GlobalEye adicionales. A partir de la próxima década, esta estrategia de adquisiciones superpuestas dotará a las fuerzas neerlandesas de tres niveles de cobertura: su propio avión, la flota integrada con Suecia y los recursos compartidos de la OTAN.









