Jerusalén y Tel Aviv obtuvieron las mejores valoraciones en la encuesta de 2026 sobre la relación de los municipios israelíes con promotores y constructores. Jerusalén quedó al frente en rapidez para impulsar planes de construcción y en atención a los desarrolladores, mientras Tel Aviv ocupó el primer lugar en transparencia y fiabilidad.
La encuesta evaluó tres aspectos: transparencia y confianza, rapidez y eficiencia, y facilidad de trabajo y servicio municipal. A diferencia de 2025, ningún municipio dominó todas las categorías. Jerusalén mantuvo una posición destacada, pero perdió parte de la ventaja que había mostrado el año anterior, sobre todo en transparencia y velocidad.
Haifa ocupó el tercer lugar tanto en transparencia y fiabilidad como en comodidad y servicio, después de varios años marcados por escaso avance en planificación y construcción. Petah Tikva también apareció entre las ciudades mejor valoradas en rapidez y eficiencia.
En el extremo opuesto quedó Ramat Gan. El 13% de los participantes la señaló como la ciudad más lenta y con mayores retrasos en planes y permisos de construcción, y el 17% la calificó como la menos transparente y fiable. Entre enero de 2025 y marzo de 2026, el municipio autorizó 2.545 viviendas, una cifra cercana a la cuarta parte de las aprobadas en Jerusalén o Tel Aviv.
Tel Aviv mostró una valoración más dividida. Aunque el 17% la eligió como la ciudad más transparente y fiable, otro 11% la situó entre las peores en ese mismo aspecto. Haifa y Jerusalén también aparecieron en posiciones negativas por demoras, pese a sus buenos resultados generales.
La encuesta recibió respuestas de 159 constructores y promotores, alrededor de un tercio de la participación registrada el año anterior. El estudio incluyó las 18 ciudades israelíes con más de 100.000 habitantes y cinco localidades de rápido crecimiento: Lod, Ofakim, Netivot, Kiryat Gat y Elad.
El resultado refuerza la ventaja de las grandes ciudades, que además concentran una parte importante de los permisos de construcción. La capacidad administrativa, los mecanismos internos de control y el tamaño de sus equipos municipales aparecen como factores relevantes en la relación con el sector inmobiliario.










