Los hutíes tomaron toda la costa yemení del mar Rojo y tres islas estratégicas del estrecho de Bab al-Mandab, tras una ofensiva de una semana que dejó cientos de muertos. Con ello controlan el lado yemení del paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y da acceso al canal de Suez.
El avance incluyó la isla de Mayyun, situada en medio del estrecho, además de Gran Hanish y Pequeña Hanish. Las fuerzas del gobierno yemení también perdieron el resto de sus posiciones en la costa occidental.
El control del estrecho aumenta la presión sobre el tráfico marítimo
Los hutíes han atacado petroleros sauditas desde julio y ahora controlan puntos desde los que pueden amenazar esa ruta. Arabia Saudita depende del mar Rojo para parte de sus exportaciones de petróleo después del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que la navegación por Bab al-Mandab es segura para todas las compañías salvo las sauditas. Los buques de Arabia Saudita ya estaban sujetos a una prohibición anunciada por el grupo.
Irán celebró el avance hutí. Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo Mojtaba Jamenei, lo calificó como una “victoria rotunda”.
La ofensiva dejó más de 500 muertos y desplazó a unas 46.000 personas. Forma parte de la reanudación de las hostilidades en la guerra civil yemení, iniciada después de que los hutíes tomaran Saná en 2014.
En los días previos, los hutíes también atacaron con misiles y drones a Arabia Saudita, causaron incendios en instalaciones petroleras y dejaron 73 heridos. Las fuerzas sauditas respondieron con ataques aéreos y refuerzos, pero no frenaron el avance sobre la costa occidental.
Los hutíes ya habían tomado Mocha y la isla de Zuqar antes de completar su avance hacia Bab al-Mandab. El gobierno reconocido internacionalmente mantiene su base en Adén.










