La fiscalía federal de Alemania presentó cargos en Berlín contra siete hombres por su presunta pertenencia a Hamás y por preparar un acto grave de violencia que habría puesto en peligro al Estado.
Según la acusación, los hombres actuaron por orden de altos miembros de Hamás y consiguieron en Alemania un fusil completamente automático, 13 pistolas y más de 700 cartuchos.
El armamento estaba destinado a un ataque previsto para alrededor de octubre de 2025 en Alemania o Austria. Los objetivos contemplados eran representantes israelíes, judíos o personas favorables a Israel.










