Uralvagonzavod entregó el 12 de septiembre un nuevo lote de tanques T-90M Proryv y T-72B3M al Ejército ruso. La cantidad de vehículos no fue divulgada.
Los tanques incorporan mejoras de protección desarrolladas a partir de la experiencia de combate en Ucrania. La empresa señaló que una de las prioridades es reforzar la defensa frente a drones, en particular contra ataques dirigidos a las zonas superiores y traseras de los vehículos.
El T-90M es el principal carro de combate ruso de nueva fabricación. Está equipado con un cañón de ánima lisa de 125 mm, sistemas de control de tiro actualizados, electrónica modernizada y protección adicional incorporada durante la guerra.
El T-72B3M parte de vehículos de la familia T-72 sometidos a modernización. Las mejoras incluyen sistemas de observación, movilidad, blindaje reactivo y otros componentes destinados a prolongar su servicio y adaptar el modelo a las condiciones actuales de combate.
Rusia mantiene en paralelo la fabricación de T-90M, la modernización de T-72, la reparación de vehículos dañados y la recuperación de tanques almacenados. Ese conjunto de procesos permite devolver unidades al servicio sin depender únicamente de la producción de vehículos nuevos.
Los ataques con drones FPV han impulsado cambios visibles en la protección de los tanques rusos. En el frente han aparecido estructuras adicionales sobre las torres, refuerzos en zonas vulnerables y equipos de guerra electrónica destinados a dificultar este tipo de ataques.










