La empresa israelí SpearUAV tiene cerca de 1.000 municiones merodeadoras Viper 300 listas para entregar a clientes de distintos países. El sistema, desarrollado para fuerzas terrestres, unidades blindadas y equipos tácticos, combina reconocimiento, vigilancia y ataque de precisión en una plataforma compacta.
El Viper 300 pesa 2,8 kilogramos, incluida la cápsula y la carga útil. Puede transportarse plegado dentro de una cápsula o mochila, tiene un alcance de cinco kilómetros y una autonomía de 20 minutos. Las tropas pueden lanzarlo a pie o desde una plataforma.
El dron puede mantenerse en vuelo estacionario y emplea herramientas de inteligencia artificial para detectar y adquirir objetivos antes de un ataque. SpearUAV lo presenta como un sistema de uso rápido, con un periodo breve de entrenamiento para el operador y una firma operativa reducida.
La empresa no identificó a los clientes ni detalló los contratos asociados a este lote. Sostuvo que la disponibilidad de casi 1.000 unidades refleja el crecimiento de su base internacional de usuarios y señaló que su ritmo de producción alcanza cientos de sistemas al mes.
El Viper 300 forma parte de una familia de sistemas encapsulados que pueden desplegarse desde tierra, aire y plataformas navales. La línea incluye el Viper 750, orientado al empleo naval, y el Viper 1, diseñado como interceptor. Los sistemas han sido utilizados por distintas ramas de las FDI y por otros ejércitos.
El diseño del Viper 300 incorporó lecciones obtenidas en varios escenarios de combate, incluida la guerra en Ucrania. Su configuración busca proporcionar inteligencia, vigilancia y reconocimiento en tiempo real junto con capacidad de ataque preciso, sin exigir una infraestructura pesada de lanzamiento.
SpearUAV fue fundada en 2017 por Gadi Kuperman y Yiftach Kleinman. La compañía también colabora con Rafael en el desarrollo del Iron Wasp, un interceptor compacto que puede lanzarse desde vehículos de combate.










