Fotografías difundidas en internet muestran restos que analistas identifican como la etapa propulsora de un misil balístico chino DF-15A en Raghwan, dentro de la gobernación yemení de Marib.
La identificación se apoya en la forma cilíndrica del fragmento, sus aletas aerodinámicas y otros rasgos de la cubierta. El hallazgo aparece en un momento de nuevos combates alrededor de Marib entre los hutíes y las fuerzas del gobierno reconocido internacionalmente, además de ataques aéreos saudíes en la zona.
El analista MenchOsint consideró probable que Arabia Saudita haya empleado por primera vez misiles DF-15A contra Yemen. La cuenta OSINTWarfare describió los restos como el propulsor de un DF-15A de servicio saudí que cayó en Raghwan. Ninguna de esas valoraciones cuenta con confirmación oficial.
Las imágenes circularon en cuentas regionales dedicadas al seguimiento de la guerra. La identificación depende de las características visibles del fragmento y no de una declaración gubernamental. Los hutíes no son conocidos como operadores del DF-15A y su arsenal de misiles se apoya principalmente en derivados soviéticos antiguos y en tecnología atribuida a Irán. Hasta ahora no se ha presentado una conexión física entre los restos de Marib y un DF-15A operado por los hutíes.
El DF-15A es un misil balístico de una sola etapa y combustible sólido. Su alcance suele situarse cerca de 600 kilómetros, aunque algunas fuentes técnicas lo ubican entre 600 y 900 kilómetros. La carga convencional se estima entre 500 y 750 kilogramos. El sistema, desarrollado en China y puesto en servicio en la década de 1990, utiliza un lanzador móvil.
Arabia Saudita mantiene antecedentes documentados de compras de misiles balísticos chinos. A finales de la década de 1980 adquirió cerca de 60 DF-3A y, alrededor de 2007, se informó de la compra de misiles DF-21 de alcance medio, operación que después apareció en documentación del gobierno de Estados Unidos. También existen informes públicos sobre asistencia china a infraestructura saudí para producción de misiles.
Algunos analistas también han planteado una posible conexión con Pakistán por las relaciones militares de larga duración entre Riad e Islamabad y por el acuerdo estratégico de defensa mutua firmado en septiembre de 2025. Pakistán no declara operar el DF-15A y utiliza públicamente familias como Ghaznavi y Shaheen. Tampoco se han presentado pruebas físicas que vinculen fuerzas o equipos paquistaníes con los restos hallados en Raghwan.
La ubicación del fragmento y una trayectoria estimada llevaron a algunos analistas a considerar un lanzamiento desde territorio saudí, pero esa hipótesis no ha recibido confirmación oficial. El ministerio de Defensa de Arabia Saudita y el gobierno chino no han hecho comentarios públicos. Sin pruebas adicionales o una declaración oficial, siguen abiertas las preguntas sobre quién operó el misil, desde dónde fue lanzado y si el episodio representaría el primer uso en combate de un sistema cuya presencia en el arsenal saudí nunca ha sido reconocida.










