El partido prokurdo DEM de Turquía cuestionó las acciones de las autoridades contra personas LGBTQ y afirmó que la represión afecta el proceso de paz que se busca avanzar entre Ankara y los terroristas del PKK.
“El lenguaje de la paz no puede ir de la mano con la represión”, señaló el partido, que sostuvo que limitar el espacio democrático mientras se impulsa un diálogo de paz no genera confianza.
La policía turca detuvo el domingo a decenas de personas en bares gay y viviendas de activistas LGBTQ bajo acusaciones que incluyen obscenidad, apoyo a la prostitución y supuestos vínculos financieros en el extranjero.
Además, las autoridades bloquearon cuentas en redes sociales de defensores de derechos humanos y medios de comunicación durante operaciones denominadas “Mi familia está segura”. El ministro de Justicia turco, Akin Gurlek, afirmó que la campaña continuará pese a las críticas de la Unión Europea.
El DEM participa como intermediario entre el gobierno turco y Abdullah Ocalan, líder encarcelado del PKK, luego de la disolución de la fuerza kurda. El partido ha sido cuestionado por sectores opositores que lo acusan de moderar sus críticas al gobierno para proteger el proceso de paz.
Las relaciones entre personas del mismo sexo no son delito en Turquía, aunque la discriminación contra la comunidad LGBTQ sigue presente en distintos sectores de la sociedad y del Estado.










