Al menos 20 personas, entre ellas cinco niños, murieron después de que un edificio de seis pisos se desplomara durante la noche en el barrio de Tal al-Hawa, en la ciudad de Gaza. Decenas de personas seguían desaparecidas entre los escombros.
La estructura tenía cuatro apartamentos por planta y cayó sobre viviendas y tiendas de campaña cercanas. La defensa civil de Gaza, que opera bajo la autoridad de Hamás, indicó que el inmueble había sufrido daños estructurales en ataques israelíes anteriores.
Mahmoud Basal, portavoz de ese organismo, afirmó que los equipos de rescate habían recuperado 20 cuerpos y que entre los muertos había cinco bebés. También señaló que decenas de personas permanecían atrapadas bajo los restos del edificio.
Basal añadió que el inmueble había recibido varios impactos durante 2024 y en marzo de 2025, y que se había advertido a los residentes que no regresaran. Explicó que muchas familias vuelven a edificios agrietados o dañados porque no disponen de tiendas ni de otras viviendas.
Las Naciones Unidas han señalado que la gran mayoría de las estructuras de Gaza resultaron dañadas o destruidas durante la guerra. La escasez de vivienda y de materiales de construcción ha llevado a numerosos residentes a ocupar inmuebles inestables.
La defensa civil de Gaza calcula que alrededor de 2.000 edificios en la Franja presentan riesgo de derrumbe. La oficina de medios del gobierno de Gaza, bajo Hamás, atribuyó la situación a los retrasos en la reconstrucción y responsabilizó a Israel y a la comunidad internacional.
La guerra comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando el ataque encabezado por Hamás en el sur de Israel dejó alrededor de 1.200 muertos y 251 personas fueron tomadas como rehenes.
El Ministerio de Salud de Gaza, que funciona bajo la autoridad de Hamás y no distingue entre civiles y combatientes en sus cifras, afirma que la campaña militar israelí ha causado más de 73.700 muertes.
Israel ha permitido la entrada de ayuda adicional desde el alto el fuego negociado por Estados Unidos en octubre de 2025. También ha realizado ataques en Gaza después del cese del fuego, que presenta como operaciones contra amenazas de Hamás y otros grupos armados, y ha restringido determinados equipos por considerar que podrían tener usos militares.










