Israel comenzó en los últimos días a preparar una respuesta operativa ante una nueva flotilla de protesta que prevé partir desde Europa hacia la Franja de Gaza en octubre.
La iniciativa pertenece a la Freedom Flotilla Coalition, cuyos organizadores anunciaron una ruta con escalas iniciales en España, Portugal e Italia antes de continuar hacia Gaza. El objetivo declarado por el grupo es romper lo que define como un bloqueo israelí “ilegal y mortal” sobre el enclave.
Las evaluaciones de inteligencia israelíes consideran por ahora que la expedición tendrá una dimensión limitada, con pocos barcos y decenas de activistas árabes propalestinos. Las autoridades, sin embargo, contemplan que el número de participantes y embarcaciones pueda aumentar antes de la salida.
Ante ese escenario, las FDI iniciaron preparativos preliminares y fijaron como criterio que ningún buque podrá quebrar el bloqueo marítimo. Si los participantes rechazan las instrucciones y advertencias de las fuerzas de seguridad, los comandos navales de Shayetet 13 podrían abordar las embarcaciones y asumir su control en el mar.
Un intento anterior tuvo lugar en junio, cuando la flotilla Global Sumud trató de romper el bloqueo naval israelí sobre Gaza. Shayetet 13 interceptó los barcos y detuvo a las personas que viajaban a bordo.
La Global Sumud estaba compuesta por 57 embarcaciones y salió de Marmaris, Turquía, con cientos de activistas antiisraelíes. Entre los detenidos se encontraba la hermana de Catherine Connolly, presidenta de Irlanda. Connolly declaró después que estaba “muy orgullosa” de su hermana.










