El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, inauguró el jueves una planta dedicada al ensamblaje de drones de fabricación israelí. El complejo empleará a unas 100 personas y producirá equipos para las fuerzas armadas serbias y para ejércitos de otros países. Las ojivas destinadas a estos sistemas se fabricarán en una planta de armamento serbia.
La instalación funcionará bajo un régimen de confidencialidad. Vučić explicó que la prensa no fue invitada al acto por el carácter reservado del proceso de producción. No se difundieron detalles técnicos sobre la ubicación ni sobre las características del complejo.
El mandatario también anticipó una ampliación de la cooperación con socios israelíes. Afirmó que Serbia espera abrir al menos otras tres fábricas en distintas zonas del país. En abril ya había anunciado que Serbia produciría drones de combate en cooperación con Israel. En ese mismo periodo, la empresa estatal serbia Yugoimport SDPR quedó vinculada a un proyecto conjunto con la israelí Elbit Systems.
Las imágenes de la visita muestran a Vučić dentro de la planta, donde examinó los aparatos y operó uno de ellos durante un breve periodo. El presidente destacó su capacidad para entrar por ventanas y perseguir objetivos, y calificó su funcionamiento como muy eficaz. También comentó que el sistema le parecía más complejo de lo que había previsto.
La apertura se suma al programa serbio de modernización militar. En 2024, Belgrado acordó la compra de 12 cazas franceses Rafale para renovar su flota aérea. Serbia también ha adquirido armamento de China y Rusia, países con los que mantiene relaciones estrechas pese a su condición de candidata a ingresar en la Unión Europea.
El anuncio llega antes de las elecciones parlamentarias anticipadas del 25 de octubre. Vučić afronta esa cita después de casi dos años de protestas contra su Gobierno.










