Reino Unido y Estados Unidos realizaron el primer lanzamiento conjunto de un torpedo pesado desde un vehículo submarino no tripulado dentro del marco de AUKUS. La prueba empleó el XV Excalibur, un demostrador británico de gran tamaño diseñado para ensayar autonomía, cargas útiles y operaciones combinadas entre sistemas tripulados y no tripulados.
El Excalibur fue desarrollado por MSubs dentro del Proyecto CETUS. Mide unos 12 metros de eslora, desplaza cerca de 19 toneladas y dispone de una amplia bahía central para cargas experimentales. La Royal Navy lo utiliza como plataforma de pruebas y no como submarino de combate operativo.
El arma utilizada no fue identificada de forma oficial. La descripción del ensayo apunta a un torpedo pesado de la familia Mk 48, probablemente la variante Mod 7 CBASS desarrollada por Estados Unidos y Australia. Este sistema está concebido para atacar submarinos y buques de superficie mediante guiado acústico y, según la configuración, control por cable desde la plataforma de lanzamiento.
El método de transporte del torpedo tampoco fue detallado. El Excalibur carece de tubos lanzatorpedos convencionales y un Mk 48, con unos 5,8 metros de longitud, supera las dimensiones de su bahía central estándar. El ensayo pudo recurrir a una estructura externa temporal bajo el casco, una solución coherente con el carácter experimental de la plataforma.
La prueba amplía una línea de trabajo que AUKUS ya había aplicado al control remoto y a la transferencia de control. En 2025, durante Talisman Sabre, un centro de operaciones en Australia controló el Excalibur mientras el vehículo se encontraba en aguas británicas, a más de 16.000 kilómetros. El nuevo ensayo añade a esa arquitectura la integración y liberación de un arma pesada.
Un XLUUV armado puede aportar un eje adicional de vigilancia o ataque sin exponer de inmediato a un submarino tripulado. Entre sus posibles funciones figuran la observación de pasos marítimos, la protección de infraestructura submarina y el apoyo contra objetivos navales. Su utilidad depende de la detección, la navegación, la transferencia de datos de objetivo, las comunicaciones bajo el agua y los procedimientos de autorización de armas.
El lanzamiento demuestra que una plataforma submarina no tripulada puede transportar y liberar un torpedo pesado dentro de una arquitectura multinacional. No demuestra, sin embargo, empleo autónomo de fuerza. Excalibur sigue como demostrador tecnológico, pero la prueba muestra que AUKUS ya explora la integración de armamento en vehículos submarinos no tripulados junto con sistemas comunes de control y coordinación.










