El ataque del miércoles contra un vuelo de flydubai dejó al descubierto una falla en la aplicación de la prohibición que impide a pilotos de países sin relaciones con Israel volar a Tel Aviv. De acuerdo con información difundida por el Canal 12, Israel permitió durante los últimos años que decenas de pilotos omaníes operaran vuelos hacia el país pese a esa restricción.
El copiloto omaní del vuelo presuntamente intentó estrellar el avión después de apuñalar y herir al capitán. Pasajeros israelíes, el capitán y otros pilotos a bordo lograron impedir el ataque. La aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita y los pasajeros, casi todos israelíes, fueron trasladados después a Israel.
Omán no mantiene relaciones con Israel. Los Acuerdos de Abraham de 2020, que establecieron relaciones diplomáticas entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, prohíben que pilotos procedentes de países sin vínculos con Jerusalén vuelen a Israel.
El Canal 12 sostuvo que las autoridades israelíes dejaron la supervisión práctica de esa prohibición en manos de las aerolíneas extranjeras. El Shin Bet no habría revisado el origen de los pilotos de flydubai y se habría limitado a pedir a la compañía que no utilizara pilotos de países sin relaciones con Israel.
El Ministerio de Transporte declaró a la cadena que el Shin Bet nunca emitió una advertencia específica sobre amenazas relacionadas con flydubai, aparte de solicitar controles de equipaje más estrictos. Un funcionario anónimo de la industria aérea afirmó que el Shin Bet podía conocer en pocos minutos la identidad de los pilotos de la aerolínea de Dubái, pero que Israel confió en que la compañía aplicaría por sí misma las restricciones y no efectuó revisiones durante los últimos años.
El Canal 12 también recordó una recomendación de 2024 de la Contraloría del Estado para revisar los protocolos de seguridad vinculados con los viajes aéreos. La investigación israelí del incidente incluirá al Ministerio de Transporte y las actividades del Centro de Operaciones de Seguridad Aérea, creado en los últimos años para supervisar la entrada de tripulaciones de vuelo a Israel.
La cadena señaló además que durante meses el Shin Bet mantuvo una disputa con El Al, IsraAir y Arkia. En julio les prohibió aterrizar en Dubái por preocupaciones de seguridad relacionadas con las tensiones regionales durante la guerra con Irán. Ese episodio afectó a aerolíneas israelíes, no a compañías extranjeras, pero el Canal 12 planteó que un nivel semejante de control sobre las aerolíneas no israelíes podría haber contribuido a impedir el ataque.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita investigan el incidente. El Shin Bet y el Mossad participan en una cooperación delicada con sus contrapartes de ambos países. Arabia Saudita confirmó que el capitán y el copiloto, ambos atendidos en un hospital por sus heridas, viajaron a Abu Dhabi el jueves por la mañana después de recibir autorización médica.
Los primeros hallazgos transmitidos a las autoridades israelíes apuntan a que el copiloto actuó por motivos nacionalistas. Esa valoración se basa en declaraciones que habría hecho ante investigadores saudíes y en otra información. El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó el jueves que el primer oficial omaní “se sometió a un adoctrinamiento radical islamista”. El Canal 12 atribuyó esa valoración a dos fuentes israelíes al tanto de los avances de la investigación saudí.
Emiratos Árabes Unidos, según la cadena, expresó malestar con Israel por anticipar una conclusión sobre un posible motivo nacionalista antes del cierre de la investigación. Las autoridades emiratíes no han descartado esa posibilidad, pero aún no han adoptado una conclusión definitiva.
El Mossad y el Shin Bet intentan determinar si el copiloto actuó por cuenta propia o en nombre de una organización terrorista. Por ahora, las autoridades israelíes consideran cada vez más probable que actuara solo por motivos nacionalistas y que Irán no estuviera implicado, aunque esa hipótesis todavía no ha sido confirmada.










