Alemania busca definir qué tipo de caza necesita para las próximas décadas y con qué socios puede desarrollarlo en condiciones aceptables.
Londres y Berlín abren conversaciones sobre una posible entrada al GCAP
Alemania ha iniciado conversaciones exploratorias con el Reino Unido sobre la posibilidad de incorporarse al Programa Global de Combate Aéreo (GCAP), el proyecto de caza de próxima generación desarrollado por Reino Unido, Italia y Japón. Politico informó sobre estas conversaciones tras consultar documentos internos del gobierno alemán y obtener confirmación de funcionarios británicos y alemanes. Según el informe, la iniciativa partió del Reino Unido, que planteó estudiar posibles formas de cooperación, entre ellas el reparto del trabajo industrial y los requisitos militares alemanes.
Las discusiones se encuentran todavía en una fase muy temprana. Politico las describe como “conversaciones exploratorias” y señala que tampoco está claro si Londres ha propuesto algún estatus específico de observador para Alemania dentro del GCAP. Un portavoz del gobierno británico evitó comentar los detalles de las conversaciones, pero indicó que Reino Unido y sus socios mantienen abierta la posibilidad de que otros países se incorporen al programa.
El interés alemán aparece después del fin de la colaboración con Francia en el componente de Caza de Nueva Generación (NGF) del Future Combat Air System, conocido como FCAS. Los desacuerdos sobre la distribución del trabajo industrial, especialmente acerca del papel que debía desempeñar Dassault en el desarrollo del NGF, fueron uno de los principales problemas entre Berlín y París. Ambos gobiernos, sin embargo, tienen intención de mantener la cooperación en otras partes del programa FCAS.
Alemania anunció posteriormente en ILA Berlín el denominado Team Gen 6, formado por empresas alemanas que trabajarán en un futuro caza europeo de sexta generación. Ocho compañías alemanas, junto con un grupo paralelo de empresas españolas, acordaron continuar trabajos iniciados bajo el proyecto NGF. Estos abarcan otros elementos del FCAS, entre ellos Combat Cloud, drones colaborativos, sensores y aviónica para vehículos aéreos de combate no tripulados.
Las opciones que Alemania mantiene abiertas para su futuro caza
- El GCAP está desarrollado actualmente por Reino Unido, Italia y Japón.
- Alemania también estudia una colaboración de próxima generación con Suecia y España.
- El Team Gen 6 reúne a empresas alemanas para continuar trabajos relacionados con un caza europeo de sexta generación.
- Berlín mantiene además la opción de adquirir más F-35 o incorporarse a otros programas aeronáuticos.
Las evaluaciones alemanas plantean dudas sobre entrar ahora en el GCAP

Los documentos citados por Politico muestran que dentro del gobierno alemán también existen evaluaciones poco favorables a una incorporación al GCAP. Una de las principales dificultades sería negociar una participación industrial equilibrada cuando Reino Unido, Italia y Japón ya han establecido sus propios acuerdos de reparto tecnológico e industrial. Según estas valoraciones, integrar a la industria alemana en un programa que ha avanzado durante años limitaría el margen disponible para negociar responsabilidades comparables a las de los socios actuales.
Las dudas no se reducen al reparto industrial. Una evaluación ministerial identifica al GCAP como una opción para Alemania, pero señala que el programa se desarrolla alrededor de un escenario marítimo, mientras que Berlín busca una plataforma orientada a operaciones en Europa continental. Los documentos también plantean interrogantes dentro de la Bundeswehr sobre la adecuación del programa a los requisitos militares alemanes y sobre el espacio que podría recibir la industria nacional dentro de una estructura ya formada.
BAE Systems aparece igualmente entre las preocupaciones mencionadas en los documentos. Politico señala que las evaluaciones alemanas recuerdan “experiencias negativas” durante el desarrollo del Eurofighter y temen que la empresa británica ocupe una posición dominante dentro del GCAP. Según una de las notas citadas por la publicación, esa situación podría dificultar una cooperación “en igualdad de condiciones” para las empresas alemanas que intentaran incorporarse al programa en su fase actual.
Estas valoraciones todavía no representan una posición formal de Berlín. Un portavoz del ministerio de Defensa alemán confirmó a Politico que existen “conversaciones iniciales de coordinación” sobre los requisitos básicos de un sistema aéreo de combate de sexta generación. También indicó que cualquier decisión final tendría una “dimensión política”. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, había señalado anteriormente que Alemania examinaba distintas alternativas, incluida la compra de más F-35 o la incorporación a otros programas de desarrollo aeronáutico.
Suecia y España ofrecen a Berlín otra vía para un futuro caza europeo

Las mismas evaluaciones internas consideran más favorable una asociación con Suecia y España para desarrollar un caza de próxima generación. Según los documentos citados por Politico, los tres países partirían de posiciones más comparables porque ninguno tendría que incorporarse a un programa tan avanzado como el GCAP. Esta situación permitiría negociar desde una fase anterior tanto los requisitos militares como la distribución de responsabilidades industriales y tecnológicas entre las empresas participantes.
Una nota interna alemana sostiene que los requisitos militares de Alemania, Suecia y España están estrechamente alineados y que una asociación entre los tres ofrecería mejores condiciones que incorporarse al programa británico, italiano y japonés ya establecido. La evaluación recomienda por ello una cooperación germano-sueco-española, que considera “más ventajosa y prometedora” desde la perspectiva alemana. Sin embargo, esta alternativa tampoco ha sido formalizada y permanece todavía en una etapa de estudio.
Der Spiegel ya había informado en junio sobre el interés alemán en trabajar con Suecia y España. Al abordar el Team Gen 6 y citar a funcionarios anónimos de empresas alemanas, la publicación señaló que se buscaba la participación del fabricante sueco Saab. También indicó que los posibles socios rechazaban entonces una cooperación con el GCAP porque consideraban que su concepto no respondía a los requisitos alemanes.
Suecia había cooperado anteriormente con Italia y Reino Unido en tecnologías para futuros sistemas de combate aéreo, aunque finalmente no se incorporó como socio del GCAP. El país también presentó recientemente el concepto de Avión de Combate Colaborativo A3-001 y ha mantenido abierta la posibilidad de cooperar internacionalmente. Para Berlín, esta situación ofrece una alternativa en la que las condiciones de participación todavía podrían negociarse antes de definir una estructura industrial definitiva.
El calendario de 2035 limita cuánto puede cambiar el programa GCAP

Mientras Alemania estudia sus opciones, el GCAP continúa avanzando. El programa ha incluido la adjudicación de un contrato de £4 600 000 000 para Edgewing y mantiene como referencia un calendario que apunta a 2035. Canadá se ha incorporado como observador y Singapur también mantiene conversaciones exploratorias. El director ejecutivo de Leonardo, Lorenzo Mariani, recibió favorablemente la posibilidad de sumar nuevos participantes, aunque advirtió que la entrada de otro miembro podría retrasar el programa más allá de esa fecha.
Un representante de la industria de defensa británica citado de forma anónima por Politico señaló que Londres probablemente insistirá en que el GCAP ya dispone de un calendario definido para 2035 y que podría responder a las necesidades alemanas. Según esa valoración, la participación también permitiría proteger empleos industriales en Alemania cuando comience la retirada progresiva del Eurofighter Typhoon. La cuestión central para Berlín sería determinar si esas ventajas compensan las limitaciones derivadas de incorporarse a un programa cuya estructura industrial ya está establecida.
La situación deja abiertas dos direcciones diferentes para Alemania. Por un lado, existen conversaciones iniciales con Reino Unido sobre una posible participación en el GCAP. Por otro, las evaluaciones internas citadas por Politico consideran que una cooperación con Suecia y España permitiría negociar desde una posición más equilibrada. Ninguna de las dos vías representa todavía una decisión adoptada por el gobierno alemán, que continúa examinando los requisitos militares, la participación industrial y la configuración de su futuro sistema aéreo de combate de sexta generación.









