La Universidad de Pittsburgh sostiene ahora que el grupo encargado de formular recomendaciones contra el antisemitismo mantuvo conversaciones con estudiantes judíos y otras personas de la comunidad universitaria ajenas al propio comité. La aclaración se produjo después de que se cuestionara la ausencia de testimonios estudiantiles en el informe.
Jared Stonesifer, portavoz de la institución, se comunicó con la Agencia Telegráfica Judía (JTA) después de que esta publicara una noticia sobre el asunto. Explicó que los miembros del comité buscaron deliberadamente a personas que habían sufrido antisemitismo y que una de sus integrantes se concentró en entrevistar a personas con las que nunca había hablado.
Antes de esa aclaración, tanto un portavoz universitario como la persona que presidía el grupo habían evitado precisar si se había consultado a estudiantes judíos durante la elaboración de las recomendaciones. El documento, que consta de ocho páginas, no registra entrevistas ni encuestas a la comunidad judía del campus fuera de los nueve autores que figuran en sus créditos.
Entre esos nueve autores hay una persona que dirigió anteriormente el Consejo de Relaciones Comunitarias Judías de Pittsburgh y que no mantiene un vínculo formal con la universidad. Hillel International calcula que la institución cuenta con unos 1.400 estudiantes judíos de pregrado, equivalentes a alrededor del 7 % de su alumnado.

Stonesifer no quiso precisar cuántos estudiantes judíos fueron entrevistados, qué método se utilizó ni cómo se incorporaron sus aportaciones al informe. Justificó la reserva por el acuerdo de confidencialidad firmado por los integrantes del grupo de trabajo.
El portavoz también explicó que el comité incluía a dos estudiantes judíos. Uno de ellos se había graduado antes de la publicación del informe y su nombre no aparece en el documento definitivo. Añadió que formaban parte del grupo varios profesores que mantienen contacto diario con alumnos y les prestan orientación.
Una persona conocedora del funcionamiento del comité cuestionó esa versión. Bajo condición de anonimato, por temor a posibles represalias, aseguró que a los miembros del grupo nunca se les presentó prueba alguna de entrevistas con estudiantes judíos u otros integrantes de esa comunidad antes de redactar las recomendaciones.
Los informes y comités universitarios dedicados al antisemitismo se han convertido en un instrumento de respuesta a las preocupaciones de los estudiantes judíos por el ambiente en los campus. En diversas universidades públicas y privadas, estos trabajos suelen incluir consultas mediante encuestas a la población judía. El informe de Pittsburgh no incorpora esa información.
La universidad acogió favorablemente las recomendaciones desde su presentación. Su elaboración tuvo lugar después de que estudiantes judíos sufrieran ataques antisemitas fuera del campus en 2024. En las proximidades de la institución se encuentra también el edificio de la sinagoga Tree of Life, donde en 2018 ocurrió el ataque antisemita más mortífero de la historia de Estados Unidos.
El informe recibió además críticas de algunas figuras judías porque no establece una definición de antisemitismo.










