Periodistas croatas fueron blanco de amenazas de muerte después de informar sobre los cánticos antisemitas y pronazis que se escucharon en Split antes de un partido entre el Hajduk y el Ajax. En redes sociales aparecieron insultos contra los profesionales de la prensa, a quienes calificaron de “gusanos”, “traidores” y “el mayor mal de la sociedad croata”. Algunos mensajes exigían su asesinato. También se difundió una imagen que representaba a periodistas de cinco importantes medios locales colgados de un árbol.
La controversia comenzó con una marcha de hinchas del Hajduk Split por esa ciudad costera antes del encuentro del 15 de octubre. Los participantes corearon “Aplastad a los judíos”, “Levántate, Adolf [Hitler]” y “Vamos, ustachas”, en alusión al régimen croata aliado de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Los cánticos quedaron registrados en imágenes y crónicas de medios locales.
Tras la difusión de lo ocurrido, grupos de la Torcida, la hinchada del Hajduk Split, y políticos dirigieron sus críticas contra los periodistas. Los acusaron de provocar “histeria mediática” y de organizar una campaña contra los aficionados. Por los incidentes relacionados con la marcha, la policía presentó cargos contra 23 sospechosos de incitar a la violencia y al odio.
El Hajduk Split, que derrotó al Ajax por 2-1, ofreció disculpas a la UEFA y al club neerlandés, que mantiene fuertes vínculos con la comunidad judía, por haber “presenciado escenas que no queremos que Europa recuerde”. La Federación Croata de Fútbol también condenó lo sucedido. A estas expresiones de rechazo se sumaron los dirigentes del país, los partidos de oposición, las organizaciones defensoras de derechos y la comunidad judía croata. La Embajada de Israel en Zagreb manifestó estar “profundamente conmocionada”.

El lunes, la Asociación de Periodistas Croatas reclamó una “actuación urgente de la policía y la fiscalía” para proteger a los profesionales que sufrían amenazas y llamamientos al linchamiento. Al día siguiente, Safe Journalists Network, una organización de vigilancia de los medios de los Balcanes, condenó “la creciente campaña de amenazas, intimidación e incitación a la violencia contra periodistas en Croacia” y pidió una respuesta inmediata de las autoridades.
El ministro del Interior croata, Davor Bozinovic, confirmó la apertura de una investigación sobre los mensajes dirigidos contra los periodistas. Las amenazas surgieron en un contexto de cuestionamientos por la actitud de las autoridades ante los símbolos ustachas. En los últimos años, Croacia ha mostrado una mayor tolerancia hacia su pasado pronazi, y los críticos sostienen que el uso de esos emblemas no recibe sanciones suficientes.
En el Índice de Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras, Croacia ocupa el puesto 53 entre 180 países, después de situarse en el 60 en 2025. Pese a esa mejora, cada año se registran denuncias de agresiones físicas e intimidaciones contra periodistas, especialmente durante manifestaciones.










