La Galilea cuenta desde este martes, 20 de octubre, con una nueva universidad. La institución, situada cerca de Kiryat Shmona, la ciudad más septentrional de Israel, tiene una tarea que excede la enseñanza: contribuir a la recuperación de una región cuya actividad económica y vida cotidiana quedaron afectadas por años de enfrentamientos con Hezbolá.
La Universidad Tel-Hai de Kiryat Shmona en la Galilea es la undécima universidad de Israel. Hasta este año funcionaba como el Colegio Académico Tel-Hai, en la franja territorial de Galilea próxima a la frontera con el Líbano. Su conversión en universidad concreta una iniciativa gubernamental planteada por primera vez en 2005 y abre una etapa de expansión académica y de investigación.
La apertura ocurre después de tres años de enfrentamientos intermitentes en el norte. Hezbolá comenzó a disparar cohetes y morteros contra las comunidades fronterizas al día siguiente del ataque encabezado por Hamás el 7 de octubre de 2023. Los ataques continuaron, con treguas ocasionales, hasta mediados de 2026. Gran parte de la población de la zona, incluida la de Kiryat Shmona, tuvo que ser evacuada, y las consecuencias económicas persisten.
La matrícula de Tel-Hai ha regresado a los niveles anteriores a la guerra. Actualmente estudian allí unas 5.000 personas, frente a 4.700 el año pasado y 4.400 durante el primer año de la guerra, cuando las clases se impartían a distancia. La universidad indica que el 70 % de su alumnado procede de fuera de la región.

El nuevo estatus permitirá ampliar la investigación y la formación de posgrado, además de mantener la enseñanza. El profesor Eyal Shimoni, vicepresidente adjunto de Investigación y Desarrollo, explicó que los docentes tendrán la investigación entre sus responsabilidades habituales y podrán dirigir estudios de maestría y doctorado. También prevé que los equipos de investigación incorporen a varios colaboradores y que su llegada, junto con sus familias, tenga efectos sobre la población de la zona.
El plan de crecimiento contempla elevar la matrícula de unos 5.000 a 8.000 alumnos y duplicar la plantilla docente, de 150 a 300 profesores, durante los próximos cinco años. La institución comenzará esta etapa con cuatro áreas académicas: ciencias sociales y humanidades, ciencias de la vida y del medioambiente, educación y enseñanza, e ingeniería y computación avanzada.
La universidad cifra en ₪700 000 000, equivalentes a unos $225 000 000, la inversión gubernamental destinada al proyecto. A ello se suma una inversión de $5 000 000 anunciada este año por el Fondo Nacional Judío KKL-JNF para crear un centro de tecnología agrícola en Kiryat Shmona en colaboración con Tel-Hai.
La ceremonia inaugural contó con la presencia del primer ministro Benjamin Netanyahu, el ministro de Educación Yoav Kisch y el ministro Ze”ev Elkin. Netanyahu calificó la apertura como un acontecimiento histórico y una buena noticia para Kiryat Shmona y la Galilea.

La recuperación económica forma parte de los objetivos expresos de Tel-Hai. Shimoni considera que la universidad debe facilitar la llegada de empresas e industrias, especialmente compañías tecnológicas, además de generar empleos propios. A su juicio, su función no puede limitarse a impartir clases en una localidad determinada.
El presidente de la universidad, Eliezer Shalev, manifestó su confianza en que la institución favorezca el desarrollo del conjunto de la región. La describió como un proyecto académico con una función nacional y social vinculada al territorio.
La posibilidad de otro enfrentamiento con Hezbolá es uno de los principales obstáculos. Shimoni reconoció que una nueva evacuación de equipos y materiales de investigación, junto con el regreso de los alumnos a las clases a distancia, sería más difícil para una universidad que para el antiguo colegio académico. Pese a ello, mantiene sus expectativas de expansión.

Para sostener ese crecimiento, Tel-Hai ya ha comenzado a contratar nuevos profesores. La institución señaló que la mayoría de los incorporados proceden de puestos posdoctorales en el extranjero. Shimoni explicó que compiten por candidatos con las principales universidades del país y que algunos han elegido trabajar en Tel-Hai. Considera que la calidad del profesorado será decisiva para atraer a los futuros estudiantes.










