Dos hombres que habían quedado en libertad bajo fianza fueron detenidos nuevamente este martes en el Reino Unido por sus posibles vínculos con los servicios de inteligencia iraníes. Los arrestos forman parte de la investigación sobre actividades detectadas en septiembre en las inmediaciones de RAF Fairford, una base aérea situada en el suroeste de Inglaterra. La Policía Antiterrorista británica aplicó en ambos casos la Ley de Seguridad Nacional.
Laurence Taylor, comisionado adjunto y responsable de la Policía Antiterrorista del Reino Unido, sostiene que es “muy probable” que exista participación del Estado iraní. La semana pasada, el primer ministro Andy Burnham también consideró probable que las actividades registradas en Fairford hubieran sido coordinadas desde Irán. El embajador iraní en territorio británico negó esa acusación.
Los dos sospechosos ya habían sido detenidos durante las primeras operaciones policiales. Uno es un británico de 24 años arrestado inicialmente a las puertas de RAF Fairford. El otro tiene 25 años, posee las nacionalidades británica e iraní y había sido detenido en Londres. La primera intervención se produjo durante la madrugada del 27 de septiembre, cuando fueron arrestados cinco ciudadanos británicos fuera de la base. Posteriormente, la policía detuvo a otros dos hombres. Los siete quedaron en libertad bajo fianza antes de los nuevos arrestos.
RAF Fairford había sido utilizada por bombarderos estadounidenses para atacar Irán. Poco después de las cinco primeras detenciones, Estados Unidos retiró de la instalación sus bombarderos B-1.
La investigación sigue abierta. Taylor afirmó que los agentes continúan con la recopilación de pruebas y reconoció que existen preguntas de la población que todavía no tienen respuesta. Aseguró que las autoridades proporcionarán más información cuando estén en condiciones de hacerlo.

Desde hace años, las autoridades británicas acusan a Irán de recurrir a redes criminales e intermediarios para preparar planes de asesinato y tentativas de asesinato en el Reino Unido. Teherán ha rechazado repetidamente esas imputaciones.
En 2025, el Gobierno británico declaró que había identificado 20 amenazas creíbles de asesinato o secuestro vinculadas a Irán contra personas residentes en el país. En julio de 2026, Londres recurrió a nuevas facultades legales para prohibir el apoyo al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y a Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya, un grupo relacionado con esa organización. Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya se había atribuido siete ataques cometidos a comienzos de ese año contra lugares vinculados a comunidades judías e israelíes y a medios de comunicación en lengua persa.










