El israelí Artem Dolgopyat, de 29 años, consiguió este sábado la medalla de bronce en la final de suelo del Campeonato Mundial de Gimnasia Artística, disputado en Róterdam, Países Bajos. Su puntuación de 14,466 lo dejó a escasa distancia de los dos primeros puestos: el estadounidense Frederick Richard se adjudicó el oro con 14,633 y el británico Jake Jarman obtuvo la plata con 14,600.
El resultado prolonga una serie de victorias de Dolgopyat durante 2026. En febrero ganó el oro en suelo en una prueba de la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Gimnasia celebrada en Alemania. En abril volvió a imponerse en la Copa del Mundo de Osijek, en Croacia, y dos meses antes de su actuación en Róterdam obtuvo otro oro en el Campeonato Europeo de Gimnasia, también en Croacia.
Avi Sagi, presidente de la Federación de Gimnasia de Israel, destacó la continuidad de esos resultados: “Artem ha demostrado una vez más que está entre los mejores del mundo con una medalla de bronce en el Mundial, que se suma a una larga serie de logros a lo largo de su destacada carrera”.
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Dolgopyat se convirtió en el segundo deportista israelí en conquistar una medalla de oro olímpica. Cuatro años después añadió una plata a su trayectoria en los Juegos de París 2024.
Otro de sus resultados destacados fue el oro que consiguió en Amberes, Bélgica, el 7 de octubre de 2023, el primero de Israel en un Mundial de gimnasia artística. Aquella victoria coincidió con el ataque de Hamás contra el sur de Israel. Durante la ceremonia de premiación, Dolgopyat sostuvo una bandera israelí marcada con cinta negra, mientras se conocían las noticias del ataque.

Dos meses más tarde anunció que subastaría esa medalla de oro para recaudar dinero destinado a las comunidades próximas a la Franja de Gaza que habían sufrido las consecuencias del ataque encabezado por Hamás. “¿De qué sirve ser campeón del mundo si mi país sufre? Para mí, el Estado de Israel ocupa el primer lugar”, declaró entonces.
En 2025, Dolgopyat no pudo defender su título mundial porque las autoridades de Indonesia se negaron a concederle una visa. La decisión estuvo vinculada a las objeciones de grupos como un consejo de clérigos islámicos y el gobierno local respecto de la actuación de Israel durante la guerra contra Hamás.










