Los hutíes atribuyen a bombardeos de Arabia Saudita la muerte de 11 personas en Saná y sus alrededores, después de que la coalición encabezada por Riad anunciara la intercepción de dos misiles lanzados desde Yemen hacia ciudades saudíes. El nuevo episodio de violencia se produjo este sábado, en medio de la reanudación de los combates entre ambos bandos.
La cadena hutí Al Masirah identificó dos lugares afectados por los ataques aéreos. En una vivienda de la capital murieron al menos cuatro personas y otras resultaron heridas. En la gobernación de Saná, el impacto sobre un edificio residencial ocupado por trabajadores de una fábrica de cemento causó la muerte de seis mujeres y un niño, además de tres heridos.
Los misiles que la coalición saudí asegura haber interceptado tenían como destino Taif y Yanbu, dos ciudades situadas en el oeste del reino. La Defensa Civil había emitido alertas por “peligro potencial” para cuatro zonas occidentales, entre ellas Taif, Yanbu y La Meca, e instó a sus habitantes a dirigirse al lugar seguro más cercano.
Las advertencias fueron retiradas pocos minutos después. Las autoridades recordaron además las restricciones legales sobre la difusión de fotografías e información relacionadas con las operaciones de defensa frente a misiles y drones.

Arabia Saudita ha sufrido ataques hutíes recurrentes durante las últimas semanas contra aeropuertos e instalaciones petroleras. Uno de los puntos de especial importancia es Yanbu, un centro de exportación de crudo situado en el mar Rojo que permite al país evitar el estrecho de Ormuz y el bloqueo iraní para buena parte de sus envíos de petróleo.
A comienzos de octubre, un ataque contra el aeropuerto de Riad dejó 13 muertos y decenas de heridos. Esta semana, Estados Unidos ordenó que el personal no esencial de su embajada en Arabia Saudita y sus familiares abandonaran el país ante la amenaza de los hutíes.

El enfrentamiento entre los hutíes, respaldados por Irán, y el gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente y apoyado por Arabia Saudita, se había mantenido prácticamente inactivo desde el alto el fuego de 2022. Sin embargo, la guerra se reanudó en julio de 2026, en el contexto de la guerra más amplio de Oriente Medio.
La coalición militar que dirige Riad intervino por primera vez en Yemen en 2015. Desde entonces, el país ha sufrido una guerra que ha causado una de las crisis humanitarias más graves del mundo. En septiembre, una ofensiva rápida permitió a los hutíes hacerse con el control de toda la costa yemení del mar Rojo, en una escalada que también ha alterado los mercados del petróleo.
Ante la intensificación de la guerra, Egipto planteó el posible envío de tropas para ayudar a defender Arabia Saudita. Reino Unido y Francia, por su parte, ofrecieron fuerzas militares para proteger al reino.










