La israelí Raz Hershko obtuvo la medalla de bronce en la categoría femenina de más de 78 kilos del Campeonato Mundial de Judo, disputado en Bakú, Azerbaiyán, el 10 de octubre. La deportista, de 28 años, rompió a llorar tras ganar el combate decisivo, aunque su objetivo era conquistar el oro.
“Estoy bastante decepcionada de que el día terminara con una medalla de bronce, porque aspiraba al oro., pero ahora es momento de pensar en los próximos objetivos”, afirmó Hershko, quien ya ganó la plata individual en los Juegos Olímpicos de París 2024 y el oro en el Campeonato Europeo de ese mismo año.
El resultado llegó después de dos torneos a los que no pudo asistir o en los que no pudo continuar por circunstancias ajenas a la competición. En 2025, el cierre del espacio aéreo israelí durante la guerra de 12 días con Irán le impidió viajar al Mundial de Budapest. Este año se retiró del Grand Slam de Taskent después de que el Shin Bet ordenara la salida del equipo israelí de Uzbekistán.
Hershko dedicó la medalla a Yonatan Goutin, militar israelí de 20 años muerto el 7 de octubre de 2023 durante los combates en el kibutz Beeri, cuando intentaba rescatar a civiles. Goutin había practicado judo durante unos 14 años, integró la selección juvenil de Israel y fue campeón nacional de su categoría. La dedicatoria también estuvo dirigida a su familia y a la población israelí.

La victoria se produjo tres días después del tercer aniversario de los ataques encabezados por Hamás contra Israel. Hershko explicó que su relación con la representación de su país cambió desde entonces: “Al final, entro sola al tatami, pero siento que tengo a todo un país detrás de mí”.
“Saber que pude darles a las personas en casa unos momentos de felicidad, una sonrisa y una sensación de orgullo significa mucho para mí”, añadió. La judoca afirmó que desde el 7 de octubre siente con mayor intensidad la responsabilidad de competir con la bandera israelí.

La medallista prevé descansar dos días antes de retomar los entrenamientos para otra competición la próxima semana. Pese a sus títulos internacionales, aseguró que mantiene la motivación: “Me encanta el judo, me encanta competir y me encantan los desafíos”. Para Hershko, las medallas son momentos importantes, pero su carrera todavía tiene objetivos pendientes.










