El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Washington e Israel “comparten muchos intereses”, aunque reconoció que existen situaciones en las que esos intereses “divergen”. Sus declaraciones se produjeron durante una entrevista en Fox News, en la que Jesse Watters le preguntó por la preocupación que genera que Israel espíe a Estados Unidos y actúe por su cuenta en Líbano.
Vance evitó responder de manera directa a esas preguntas y centró su respuesta en el expediente iraní. Según declaró, el presidente ha sido claro en que, aunque Israel tiene sus propios objetivos, el principal objetivo de Estados Unidos respecto de Irán es garantizar que Teherán no posea un arma nuclear.
Vance situó el programa nuclear iraní en el centro de la política estadounidense y sostuvo que cualquier acuerdo debe impedir que Teherán obtenga un arma nuclear, incluso si Israel discrepa del enfoque de Washington.
El vicepresidente sostuvo que, durante el último año y medio, la administración estadounidense creó las condiciones necesarias para que el presidente considere posible alcanzar un acuerdo de largo plazo sobre el programa nuclear iraní. “Israel puede estar de acuerdo con eso, o puede no estarlo”, añadió. “Pero, fundamentalmente, creemos que esto responde al mejor interés de los Estados Unidos de América”.
Cuando se le preguntó si los iraníes intentan manipular a los negociadores estadounidenses, Vance respondió: “Todo el mundo intenta manipular a todo el mundo”.
Inspecciones y verificación a largo plazo
Vance también afirmó que el problema del acuerdo nuclear de 2015 fue la ausencia de un régimen de inspecciones adecuado para garantizar que Irán nunca pudiera fabricar un arma nuclear. Según el vicepresidente, esa sería una de las principales diferencias entre aquel pacto y el acuerdo que ahora intenta negociar la administración Trump.
“Vamos a adoptar esta postura: cumplir la misión del presidente, pero verificar a largo plazo que los iraníes están cumpliendo su parte del acuerdo”, dijo. “Es una tarea difícil, pero el presidente nos ha colocado en una buena posición para lograrla”.
El vicepresidente agregó que los iraníes “no quieren que esta guerra continúe” porque “no les conviene”, y aseguró que Teherán está acudiendo a la mesa de negociación con propuestas. “Por supuesto, lo verificaremos, pero si conseguimos este acuerdo, será una victoria rotunda para el pueblo estadounidense”, afirmó.