La Casa Blanca evalúa aplicar la Ley de Producción de Defensa para ampliar la capacidad de las refinerías en el país. Estas instalaciones operan a un noventa y ocho por ciento de su capacidad. Además, el precio del diésel superó los $6 por galón de forma inédita.
El presidente Donald Trump analizó esta propuesta en una reunión reciente con representantes de casi doce empresas del sector. Aún no hay una decisión final, y los diálogos continuarán en el futuro.
Los directivos explicaron a los funcionarios del gobierno que la inyección de fondos federales generaría más barriles con mayor rapidez si se destina a la expansión de plantas actuales o a la mejora de su eficiencia. La construcción de un complejo nuevo desde cero costaría miles de millones y tomaría años.
La Ley de Producción de Defensa otorga al mandatario la autoridad de facilitar ayuda económica. También le permite canalizar recursos industriales hacia materiales y capacidades esenciales para la defensa nacional.
Trump preparó el terreno en abril mediante una resolución presidencial. En ese documento, declaró como esenciales para la defensa nacional la extracción de petróleo local, la refinación y la capacidad logística. Esta orden habilitó compras, compromisos de adquisición y mecanismos financieros bajo la Sección 303 de la ley con el objetivo de incrementar dicha capacidad.
Las empresas del sector tienen muy poco margen de maniobra en la actualidad. El uso de las instalaciones alcanzó el noventa y ocho por ciento a finales de agosto, tras mantenerse por tres meses consecutivos por encima del noventa y cinco por ciento. Este es el periodo más prolongado de alta exigencia desde el año dos mil.
Esta producción adquirió un valor mucho mayor debido a la desaparición de capacidad de refinación en otras partes del mundo. Los cálculos recientes de la empresa Phillips 66 apuntan a que unos siete millones de barriles diarios quedaron inactivos en Asia y el Medio Oriente. A esto se suma la indisponibilidad de otro millón y medio de barriles diarios en Rusia.
Las reservas de diésel de Estados Unidos se sitúan hoy un trece por ciento por debajo de su promedio de los últimos cinco años. Los precios del combustible cruzaron la barrera de los $6 esta semana a causa de las interrupciones en Medio Oriente y Rusia, situaciones que redujeron los suministros globales.
Una posible prueba de este plan ya toma forma en Texas. La compañía America First Refining proyecta una refinería de ciento sesenta y ocho mil barriles diarios en el Puerto de Brownsville. Este complejo se anunció en marzo como la primera refinería nueva en el país en casi medio siglo. Todavía es incierto si este proyecto podrá recibir financiamiento estatal a través de la ley de defensa.










