La quinta temporada de Fauda ha provocado una fuerte respuesta internacional por su tratamiento de la masacre del 7 de octubre. Los episodios siete y ocho están centrados en el ataque encabezado por Hamás y varios espectadores de Italia, India, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil los describieron como especialmente duros y realistas.
Durante las primeras 24 horas después de su estreno en Netflix, la quinta temporada alcanzó el séptimo puesto entre los diez programas más vistos de la plataforma en 43 países.
El caricaturista brasileño Luciano Pires explicó que estos capítulos le resultaron más difíciles de ver que un drama convencional porque las escenas remiten a imágenes reales del ataque que circularon ampliamente. Según su descripción, la ficción coloca al espectador dentro de hechos que ya conoce por grabaciones auténticas y por eso la experiencia adquiere un peso distinto.
Pires también señaló la relación personal del elenco y del equipo israelí con lo que aparece en pantalla. Mencionó una escena con Yaakov Zada Daniel, quien interpreta a Eli, al entrar en una casa de un kibutz atacado por terroristas de Hamás. Recordó además que Idan Amedi, actor de la serie, sufrió heridas graves durante los combates en Gaza y que Matan Meir, integrante del equipo de producción, murió en la guerra.
Las reacciones desde Italia siguieron la misma línea. Un espectador afirmó que apenas podía mantener los ojos abiertos durante los episodios. Otro consideró que la serie podía ayudar a comprender las atrocidades cometidas por Hamás el 7 de octubre, aunque dudó de que modificara la opinión de todos.
Desde India, un creador de contenido contó que no pudo dormir después de ver el episodio ocho y que las imágenes continuaron afectándolo después de terminarlo. Otro seguidor de Fauda e Israel reconoció que no se atrevía a ver la quinta temporada.
También hubo respuestas similares desde otros países. Un espectador que aclaró que no era israelí ni judío dijo que lloró intensamente, algo que no suele ocurrirle con películas o series. Otro afirmó que permaneció en silencio durante los dos episodios y por un tiempo después porque todo le pareció demasiado real.
Un espectador estadounidense no judío elogió la temporada pese a la dificultad de verla y sostuvo que era importante conocer lo que Israel vivió y aún atraviesa. Desde Inglaterra, otro espectador dijo que los episodios siete y ocho lo afectaron profundamente, aunque mantuvo una valoración positiva de la temporada. También hubo quien contó que sufrió por primera vez un ataque de ansiedad mientras veía una serie y que no podía imaginar la experiencia de quienes vivieron directamente esos hechos.
La amplitud de estas respuestas sorprendió a los responsables de la producción. Lior Raz, cocreador y protagonista de Fauda, afirmó que no esperaban una reacción internacional de esa magnitud ni el nivel de respuesta en las redes sociales y en países árabes.
Raz explicó que los episodios dedicados al 7 de octubre tenían un significado especial para el equipo. Señaló que buscaban mantener la calidad de la serie y, al mismo tiempo, mostrar al público internacional lo que Israel atravesó durante la masacre. Añadió que el alcance mundial de la temporada tenía para ellos un valor mayor que las cifras de audiencia.
Avi Issacharoff, cocreador de la serie, explicó que la producción quería transmitir fuera de Israel una historia profundamente ligada a la experiencia israelí del 7 de octubre. La intención, según dijo, era acercar al público extranjero a una vivencia que para muchos israelíes es difícil de explicar a quienes no la atravesaron.










