La cuarta temporada de “The Diplomat”, estrenada la semana pasada en Netflix, incorpora un homenaje a Hersh Goldberg-Polin y a su amigo Aner Shapira. La referencia aparece en una conversación sobre un soldado estadounidense que salvó la vida de un compañero durante la Segunda Guerra Mundial.
En la residencia del embajador de Estados Unidos en Londres, la empleada doméstica Frances Munning, interpretada por Penny Downie, le cuenta al principal colaborador del embajador, Stuard Heyford, interpretado por Ato Essandoh, una historia sobre su padre. Durante los combates en Bélgica, un militar llamado Hershel Polin lo salvó al recoger una granada activa y apartarla. El soldado perdió una extremidad en el incidente. Munning recuerda la maniobra con estas palabras: “La golpeó y la arrojó lejos, a centímetros de su mano”.
Munning añade que aquel militar procedía de Richmond, Virginia, la misma ciudad estadounidense donde Goldberg-Polin vivió con su familia durante su infancia. La escena también evoca la actuación de Aner Shapira el 7 de octubre de 2023, cuando ambos amigos buscaron refugio durante la masacre perpetrada por Hamás en la fiesta Nova.
Los asistentes a la fiesta se habían concentrado en un refugio junto a una carretera. Los terroristas comenzaron a lanzar granadas al interior y Shapira consiguió recoger y devolver siete de ellas. La octava granada lo mató. En algún momento del mismo ataque, Goldberg-Polin perdió la parte inferior de su brazo izquierdo, el dominante, y fue secuestrado y llevado a Gaza.
En agosto de 2024, Hersh fue asesinado durante su cautiverio junto a otros cinco rehenes: Carmel Gat, Eden Yerushalmi, Ori Danino, Alex Lubanov y Almog Sarusi.
Rachel Goldberg-Polin, madre de Hersh, explicó que varias personas les habían hablado del episodio el día anterior, aunque la familia todavía no lo había visto porque no suele mirar televisión. “Es impactante saber que hay tantas personas en el mundo que intentan impedir que las historias de los rehenes sean blanqueadas o borradas”, declaró.
“The Diplomat” está protagonizada por Keri Russell. Su creadora y guionista, Debora Cahn, desciende de supervivientes del Holocausto y ha hablado de la influencia de su herencia judía en su visión de los asuntos internacionales, la política mundial y la narración de historias.










