El gobierno israelí estudia retirar a los representantes del Reino Unido del centro internacional de coordinación para Gaza, respaldado por Estados Unidos y situado en la ciudad de Kiryat Gat. Esta medida excluiría al personal de Italia y Alemania, que continuará sus labores en las instalaciones.
El origen de este roce diplomático es la intención británica de prohibir completamente el comercio de bienes provenientes de los asentamientos de Judea y Samaria. El Reino Unido planea este veto como respuesta a la ampliación del proyecto de asentamientos israelí E1, el cual obstaculiza la continuidad territorial de las poblaciones palestinas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, ya advirtió al secretario británico, Ed Miliband, que su país no permitirá sanciones sin dar una respuesta. Por este motivo, además de la salida de los funcionarios del centro de apoyo, se están contemplando acciones diplomáticas aún más severas contra Londres.
Si no se alcanza una solución a corto plazo, estas represalias podrían ejecutarse antes de las elecciones israelíes programadas para el próximo 27 de octubre.










