Marruecos firmó un acuerdo para participar en la Fuerza Internacional de Estabilización para Gaza, según informaron medios estatales.
El acuerdo se suscribió en Rabat durante una reunión en la que participaron el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, altos funcionarios de Defensa y el enviado de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, además de una delegación que incluyó al comandante de la Fuerza Internacional de Estabilización, según la agencia estatal MAP.
El acuerdo “refleja la determinación común de contribuir, mediante acciones humanitarias y de seguridad concretas, al establecimiento de un clima de paz y seguridad en la región”, señaló un comunicado de la administración de Defensa marroquí citado por MAP.
La Junta de Paz y la dirección de la Fuerza Internacional de Estabilización acogieron favorablemente la decisión de Marruecos de incorporarse a la iniciativa. Destacaron el previsto despliegue de altos mandos militares, efectivos de la gendarmería y personal policial, así como la creación de un hospital militar de campaña, según MAP.
Marruecos figura desde enero entre los países que aportarán efectivos a la Fuerza Internacional de Estabilización, por lo que el acuerdo firmado hoy parece tener un carácter principalmente formal.
Otros tres países, Albania, Kazajistán y Kosovo, también aceptaron contribuir con tropas a la fuerza. Sin embargo, Marruecos sería el primero de ellos en desplegar efectivos en Gaza, según declararon funcionarios conocedores de los planes de la Junta de Paz.
La Junta de Paz prevé que las tropas marroquíes se encarguen de asegurar las fronteras de una zona piloto humanitaria que pretende establecer en el área de la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, destruida por la guerra, indicaron los funcionarios.
Sin embargo, no existe un calendario para el inicio de la construcción de esa zona humanitaria. Un alto funcionario árabe conocedor del asunto afirmó que no se esperan avances importantes hasta después de las elecciones israelíes de octubre, debido a que el Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu muestra una resistencia cada vez mayor a colaborar con proyectos de ayuda para Gaza a medida que se aproxima la votación.
Entre las medidas cuya aplicación Israel ha retrasado figura la firma de un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas con cada uno de los países que aportarán contingentes. Estos acuerdos establecen el marco jurídico aplicable al personal militar extranjero desplegado fuera de su país. Las tropas de la Fuerza Internacional de Estabilización no pueden desplegarse mientras esos instrumentos no hayan sido firmados.
Otra fuente conocedora del asunto afirmó que es poco probable que las obras de la zona piloto humanitaria comiencen antes de principios de 2027, lo que significa que la fuerza tampoco desplegará efectivos antes de esa fecha.
Mientras tanto, pequeñas delegaciones de los países participantes llegan a Israel y trabajan desde una base situada en el sur del país.






