El exprimer ministro israelí Naftali Bennett propuso este miércoles una revisión de la estrategia de seguridad de Israel que incluye responder directamente contra Irán por ataques de sus aliados regionales, declarar a Qatar país enemigo y ampliar la intervención de las fuerzas de seguridad frente a las armas ilegales dentro del país.
Durante una conferencia sobre seguridad y política exterior organizada por su formación, B’Yachad, Bennett sostuvo que Israel debe abandonar cuatro “conceptos de seguridad” que, a su juicio, han quedado arraigados en la estrategia nacional.
Una de sus principales propuestas consiste en atribuir a Teherán responsabilidad directa por los ataques ejecutados por grupos respaldados por Irán. “Si Hezbolá abre fuego contra nosotros, nosotros dispararemos contra Irán”, afirmó.
Bennett agregó que cualquier ataque de intermediarios iraníes dentro de Israel “desencadenará represalias dentro de las fronteras de Irán”.
El exprimer ministro también planteó un cambio en la política hacia Qatar y Turquía. Según su propuesta, Israel declararía a Qatar país enemigo y buscaría eliminar la influencia qatarí y turca en la Franja de Gaza. Para la gestión de la zona, sostuvo que Israel debería coordinarse directamente con Egipto.
Bennett dedicó además parte de su intervención al desarrollo tecnológico y, en particular, a la inteligencia artificial. “En un futuro no muy lejano, las capacidades de la inteligencia artificial cobrarán incluso más importancia que las armas nucleares”, afirmó.
También acusó al actual gobierno de haber acumulado un retraso de cuatro años en ese ámbito. “La inteligencia artificial constituye la próxima carrera armamentística de las superpotencias y (..) no dejaremos que Israel se quede atrás”, declaró.
En materia de seguridad interna, Bennett estimó que en Israel circulan aproximadamente medio millón de armas ilegales y propuso tratar el fenómeno como una amenaza a la seguridad nacional, en lugar de limitarlo al ámbito policial o penal.
Su planteamiento prevé que las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet asuman el control de las operaciones contra ese armamento. Ambas instituciones podrían declarar como “áreas militares cerradas” las zonas donde se localicen armas ilegales y mantener esas medidas hasta completar su retirada.









