El Mossad aseguró que desarticuló, junto con el Shin Bet y servicios de inteligencia extranjeros, una red promovida por el Ministerio de Inteligencia de Irán para infiltrar agentes en Israel y preparar atentados contra altos funcionarios.
Según el comunicado, el plan se apoyaba en organizaciones criminales encargadas de captar a personas dentro de Israel o a individuos con capacidad para entrar en el país. Su misión consistía en reunir información sobre el objetivo y ejecutar después el ataque.
La operación habría sido canalizada desde Irán por dos delincuentes residentes en ese país bajo la protección del Ministerio de Inteligencia: Baba Mahuzadeh Haji Jafan, alias “Babak”, y Mehmet Nadim Ya’it, conocido como “Nadim”. Ambos reclutaron a Turut Ozkor, un delincuente radicado en Francia que utilizaba el apodo de “Philip”.
El Mossad identificó como responsables de Babak y Nadim dentro del Ministerio de Inteligencia iraní a Asadollah Behzad Oskhari, Vahid Matzoumi, Mohammad-Hossein Zoghi y Hamid Qasemi.
De acuerdo con la agencia israelí, Oskhari desempeñó un papel central en complots contra objetivos judíos e israelíes en distintos países y murió durante la campaña israelí de bombardeos de doce días contra Irán en 2025.
Philip habría recibido la orden de formar una célula de ciudadanos extranjeros para introducirla en Israel. El Mossad afirmó que viajó varias veces a Irán, donde se reunió con sus responsables y recibió pagos. Francia lo expulsó, mientras que Babak y Nadim continúan en territorio iraní.
“Pese al intento de evitar cualquier huella iraní, el método basado en intermediarios vuelve a poner de manifiesto la negligencia de los agentes sobre el terreno, lo que permite identificar a sus responsables en Irán”, afirmó el Mossad.
La agencia difundió también un gráfico fechado el 23 de julio de 2026 sobre el presunto complot. En el comunicado sostuvo además que, durante los últimos dos años, Israel ha frustrado numerosos intentos iraníes de organizar atentados terroristas dentro del país.





