El miembro del gabinete y ministro de Energía, Eli Cohen, declaró ayer jueves, en una entrevista con Noam Amir en el programa “El estudio abierto”, que Israel no tiene intención de retirarse de la franja de seguridad en el sur del Líbano.
El ministro subrayó que la presencia militar en la zona es una herramienta esencial para proteger la seguridad de los habitantes del norte y que la permanencia allí continuará durante mucho tiempo. “Esta franja es esencial para preservar la seguridad de los habitantes del norte. Neutraliza la amenaza de infiltración de terroristas y la amenaza antitanque”, explicó Cohen durante la emisión, y aclaró que el objetivo es crear una zona de amortiguamiento efectiva.
Israel no prevé retirarse de la franja de seguridad en el sur del Líbano mientras Hezbolá mantenga su despliegue al otro lado de la frontera, según afirmó Eli Cohen.
Más adelante en la entrevista, Cohen aclaró que una retirada del Líbano está condicionada a un cambio fundamental en el despliegue de fuerzas de la organización terrorista al otro lado de la frontera. Según él, Israel no hará concesiones sobre la seguridad de sus ciudadanos mientras la amenaza siga existiendo en territorio libanés y las condiciones operativas no estén dadas. “Hasta que Hezbolá no se desarme, no nos retiraremos”, declaró.
Añadió que, pese a los llamados de distintos actores internacionales a poner fin a la campaña, Israel mantiene firme su intención de continuar la actividad militar en la franja de seguridad para impedir disparos e infiltraciones.
El ministro se refirió a las informaciones publicadas por Reuters, según las cuales funcionarios estadounidenses confirmaron que Israel ya había comenzado a retirarse de determinados puntos en el sur del Líbano. Cohen negó esos informes y afirmó que las FDI solo realizan ajustes internos de despliegue con el fin de estabilizarse en territorio enemigo a largo plazo.
“Hay determinados lugares en los que las FDI hacen ajustes, donde entran más adelante o permanecen algo menos retrasadas”, detalló Cohen. Explicó que el objetivo es garantizar una defensa óptima de los puntos estratégicos en los que se mantendrá el control del territorio, no ejecutar una retirada general.
En cuanto a posibles presiones diplomáticas por parte de la Administración estadounidense, Cohen señaló que Israel está dispuesta a sostener su postura de seguridad incluso ante el presidente Donald Trump. Reveló que esa posición no es solo una opinión personal, sino una postura discutida en el marco de los debates de seguridad.
“Incluso si Trump se dirige a nosotros, o si lo hace cualquier otro actor en Estados Unidos, le diremos: ‘Don’t’. Esa es mi recomendación, que también se formuló en el gabinete y que yo expreso en las deliberaciones”, afirmó el ministro.
Cohen amplió su explicación sobre el cambio en la estrategia militar general de Israel desde el inicio de la guerra, que incluye trasladar la actividad militar al interior del territorio enemigo de forma permanente en todos los frentes. Señaló que la política actual en el Líbano forma parte de una concepción más amplia, aplicada también en otros frentes para alejar la amenaza de las fronteras.
“Una de las cosas significativas que hicimos fue trasladar la actividad al territorio enemigo, también en Siria, también en Gaza y también en el Líbano”, subrayó el ministro al describir la actividad militar. Añadió que Israel actúa ahora por iniciativa propia y no solo como respuesta a los ataques.