El director general del Ministerio de Exteriores de Israel, Eden Bar Tal, acusó a Europa occidental de atravesar un proceso de radicalización política y social que, a su juicio, está llevando a la región a una “bancarrota moral” y a un deterioro de sus relaciones con Israel.
Durante un acto celebrado el lunes en Jerusalén, Bar Tal sostuvo que los cambios demográficos en varios países de Europa occidental están produciendo transformaciones políticas profundas, con una reducción del espacio ocupado por posiciones moderadas y un aumento de actores más radicales.
El funcionario vinculó esa evolución con la reacción europea posterior al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y denunció lo que definió como una convergencia entre sectores de la izquierda radical y movimientos islamistas. También acusó a gobiernos europeos de respaldar fuerzas hostiles a Israel mientras mantienen que conservan una relación de amistad con el país.
Bar Tal afirmó que un aliado no debería imponer sanciones, discutir embargos ni restringir armamento esencial a Israel durante una guerra. Sus declaraciones se produjeron un día antes de una nueva disputa diplomática con el Reino Unido por la imposición de sanciones contra Israel.
“¿Qué te ocurrió, Europa? ¿Qué ocurrió especialmente con Europa occidental? ¿Dónde están tus valores? ¿Dónde están tu memoria y tu responsabilidad históricas?”, planteó Bar Tal, quien calificó la situación como una etapa negativa de la historia europea y advirtió que podrían producirse nuevas tensiones para Israel y las comunidades judías.
El acto homenajeó a Dan Mariaschin, quien dejó este verano la dirección ejecutiva de B’nai B’rith tras casi cuatro décadas en la organización. Mariaschin centró su intervención en el aumento del antisemitismo y sostuvo que expresiones antijudías se están normalizando en universidades y en ámbitos políticos.
También pidió reforzar la unidad dentro de las comunidades judías ante un entorno que describió como cada vez más hostil. La ceremonia reunió a varios embajadores extranjeros en la sede del Ministerio de Exteriores en Jerusalén.










